domingo, 31 de enero de 2010

Hoy se celebra el dia Mundial de la Lepra


Me hago eco en el blog de la noticia publicada en JANO acerca del dia Mundial de la Lepra que se celebra hoy día 31 de Enero, dice así:

España registra cada año entre 20 y 30 nuevos casos de lepra (22 en 2009), en su mayor parte importados por población inmigrante, y acumula entre 450 y 500 personas discapacitadas por esta enfermedad, según informaron los responsables de la asociación Fontilles con motivo de la celebración del Día Mundial contra la Lepra, el próximo domingo 31 de enero.
Según denuncia este colectivo, la lepra “está muy lejos de ser erradicada”, ya que en 2008 se registraron en el mundo cerca de 250.000 nuevos casos, más de la mitad de ellos (167.500) en el subcontinente indio, y se calcula que en total hay más de 3 millones de personas que han sufrido amputaciones o ceguera derivadas de esta enfermedad.
La lepra es una patología crónica de origen bacteriano “muy contagiosa pero poco virulenta” dentro del conjunto de enfermedades infecciosas, explicó el responsable de laboratorio de Fontilles, Dr. Pedro Torres. Puede afectar tanto a adultos como a niños (23.000 casos de transmisión activa en 2009 entre menores de 14 años) y no existe vacuna ni prueba diagnóstica para detectarla, señaló.
A pesar de que hace 25 años que existe un tratamiento a base de antibióticos eficaz y barato, “la lepra sigue siendo un problema de salud pública en muchos países del mundo”, afirmó el Dr. Torres, quien destacó que “la detección precoz y la atención temprana son las principales armas con las que se cuenta hoy en día para lucha contra la lepra”.
Sin embargo, los países occidentales ya la han catalogado como “enfermedad olvidada” y en las zonas donde es endémica se empieza a dejar de lado una vez cumplen el objetivo propuesto por la Organización Mundial de la Salud (OMS) de reducir el número de afectados a menos de uno por cada 10.000 mil habitantes.
Ejemplo del primer escenario es España, “donde el apoyo del Gobierno español en la lucha contra la lepra es cero, y donde no existe reconocimiento alguno para los afectados por esta patología”, declaró el gerente de Fontilles, José Manuel Amorós.
“Pese a que la lepra está eliminada en la mayoría de los países desarrollados, no se debe bajar la guardia a consecuencia del fenómeno de la globalización. De hecho, los profesionales sanitarios deben permanecer alerta sabiendo que pueden enfrentarse a estas enfermedades olvidadas”, subrayó el doctor Torres.
En la India, el país más castigado del mundo por la lepra, “tras cumplirse el objetivo estadístico de la OMS en 2003, las autoridades han dejado de prestar atención a la enfermedad, los servicios especializados desaparecen y las cifras globales se ocultan para evitar sacar a la luz la estigmatización social que sufren los afectados”, dijo el representante de Fontilles en India, B. Vijayakrishnan.
“Más allá de las estadísticas, en este país existen auténticos dramas que traspasan las secuelas físicas”, aseguró Vijayakrishnan. La persona afectada y su familia están condenadas a décadas de aislamiento, marginación y desgracia”, comentó.
Por otra parte, África “es una bomba de relojería”, ya que las estadísticas ofrecidas por los gobiernos “no son fiables”, apuntó el Dr. Torres. Países como Zambia, Malawi o Zimbabwe, que el año pasado reportaron una media de 200 casos, este año no han ofrecido cifras, por lo que “se sospecha que puede haber miles de enfermos sin identificar”, afirmó. Además, “muchos gobiernos presionan a los servicios sanitarios para maquillar las estadísticas con el fin de lograr objetivos políticos, generalmente presupuestarios”, señaló el Dr. Torres.
Por este motivo, y en el marco de los actos programados en el Día Mundial de la Lepra, la asociación Fontilles quiere acercar a la sociedad a la realidad de esta enfermedad y sus consecuencias, comentaron sus responsables. Bajo el lema “Trabajamos por un mundo sin lepra ¿nos ayudas?”, esta ONG quiere poner el acento en el trabajo que desempeñan sus voluntarios en tres de los países más afectados por la lepra: India, Brasil y Nepal.


Fuente: JANO noticias

lunes, 25 de enero de 2010

Esos pequeños fumadores pasivos

Hoy nos hacemos eco de una noticia publicada recientemente en el diario La Provincia sobre los pequeños fumadores pasivos que son los niños. Dice así:
Más de la mitad de los niños españoles son fumadores pasivos. Las razones de esta situación están provocadas porque sus padres fuman o porque lo hace la persona responsable de su cuidado. Así lo pone de manifiesto el Comité Nacional para la Prevención del Tabaquismo (CNPT), desde donde recordaron que, según dispone el 'Eurobarometer', que mide las actitudes frente al tabaco, España tiene una de las tasas más elevadas de la UE en lo que se refiere a personas que fuman delante de sus hijos. El actual vicepresidente del CNPT, doctor Rodrigo Córdoba, en relación a estos datos, denunció que en España "no es nada raro ver a niños, e incluso a bebés en su carrito, en bares y restaurantes con ambientes de humo de tabaco sin que haya una verdadera conciencia de los riesgos que ello comporta". Este experto calificó de preocupante la "falsa sensación de seguridad" que tienen los padres cuando se van a otra habitación o salen a la terraza a encender el pitillo, ya que no son conscientes de que esta medida "no suele ser muy eficaz, pues de alguna forma terminan por hacer partícipes a sus hijos del humo del tabaco". Para Rodrigo Córdoba, las consecuencias para su salud son que estos menores padecen un "70 por ciento más de infecciones respiratorias y catarros" que el resto de niños y corren "un mayor riesgo de padecer otitis purulentas crónicas", la causa más común de sordera y cirugía en menores". Así las cosas, el 42 por ciento de los menores con enfermedad respiratoria crónica en España son fumadores de carácter pasivo. Pero hay más: el riesgo de neumonía en hijos fumadores es "cuatro veces mayor" que en el resto de los menores cuyos padres o cuidadores no fuman. Por otro lado, el experto aseguró, además, que "se ha demostrado que los hijos de madres fumadores tiene más ingresos hospitalarios por bronquitis y neumonía y causa el asma infantil". Igualmente, apuntó que también "se dan casos de muerte súbita por exposición al humo de tabaco en lactantes".Por último, en otras de las aportaciones que hizo El vicepresidente del CNPT, el doctor Rodrigo Córdoba, destacó que "uno de cada seis tumores de pulmón en adultos no fumadores podría deberse a la exposición al humo del tabaco en niñez y adolescencia".
Fuente: La Provincia Diario de Las Palmas

viernes, 22 de enero de 2010

Necesidades espirituales del paciente con una enfermedad grave


Un aspecto a tener en cuenta en el cuidado integral del paciente ingresado en la UCI es el perfil espiritual. El cuidado de los pacientes críticos requiere que el profesional sanitario reconozca la importancia potencial de la espiritualidad en la vida de los pacientes, familiares y en su propia vida. La enfermedad crítica supone un tremendo estrés para los pacientes, las familias, y también para los profesionales. La espiritualidad ofrece a estas personas entender de alguna manera el sufrimiento y la enfermedad. Además las creencias espirituales pueden también influir en el hacer frente a su enfermedad. También ocurre que quienes se han manifestado no creyentes o han puesto en duda el camino del más allá, en estos momentos de futuro incierto, también necesitan hablar sobre ello. Tendremos que esforzarnos por facilitar ese consejo espiritual. Quizá lo más valioso sea sentarse y escuchar al paciente o a la familia las necesidades que pudieran tener al respecto. Estas necesidades espirituales se acentúan sobre todo en pacientes moribundos y cuando llega el momento de la muerte con la cual nos tenemos que enfrentar a menudo en nuestras unidades de cuidados intensivos.

No debemos dejar esta labor al capellán del hospital sino que también el propio personal que cuida del paciente, aún no siendo creyente, debe facilitar que el paciente exprese sus creencias y necesidades en este sentido, para facilitarle los medios necesarios para que psicológicamente y espiritualmente esté satisfecho, pudiéndose enfrentar a la enfermedad crítica, e incluso a la muerte, de una manera tranquila y sosegada.

domingo, 17 de enero de 2010

El estrés en las unidades de cuidados intensivos visto desde tres frentes: pacientes, familia y personal


La Medicina Intensiva es “la especialidad que aplica los conocimientos médicos y de enfermería a la asistencia de pacientes en situación crítica o potencialmente crítica, constituyendo el escalón más avanzado de un esquema gradual de atención al paciente”. Esto provoca tal grado de estrés, observado en tres frentes diferentes pero claramente interrelacionados. Por un lado, el del propio paciente que se enfrenta a una enfermedad grave, por otro, el del familiar que muchas veces de forma brusca ve alterada la armonía familiar con la incertidumbre sobre el futuro de la unidad familiar y, por último, el estrés del personal que trabaja en estas unidades altamente especializadas, en muchas ocasiones, sometidos a una presión asistencial elevada.
Es conocido por todos la relación existente entre el estrés y los problemas de salud en los pacientes que ingresan en cuidados intensivos. Un claro ejemplo lo tenemos en los pacientes que ingresan por patología cardíaca, muchos de los cuales sufren un importante estrés en el trabajo, tienen problemas con el hábito tabáquico, a veces con problemas familiares y, muchas veces con una prevalencia importante de trastornos en la conducta alimentaria, con un sobrepeso importante. Existen también, enfermedades con clara relación a hábitos de vida malsanos como los derivados del uso abusivo de alcohol (descompensaciones hepáticas) o del tabaco (agudizaciones de EPOC o del asma). Y como no, no podemos dejar de mencionar los accidentes que ocurren estando bajo los efectos de drogas o alcohol, que derivan en ingresos por patologías críticas3. Si se pudiera empezar a actuar con estos pacientes desde su ingreso, provocaría, sin duda alguna, una reducción en el número de reingresos que pudieran sufrir.
Al estrés que ya trae el paciente derivado de su forma de vida se le suma el estrés que sufren por la enfermedad que están padeciendo, por el dolor físico o la incapacidad para poder moverse o comunicarse con el exterior, no se les ofrece una información adecuada sobre lo que les pasa y sufren con la incertidumbre sobre cuánto tiempo van a permanecer allí. Muchas veces existe una falta de preocupación, por parte del profesional sanitario, de cuidar estos aspectos psicológicos de los pacientes, de interesarse por sus problemas y sentimientos; es más, en muchas ocasiones no se les informa de los procedimientos que se les van a realizar ni se les pide el consentimiento e, incluso, suelen desconocer el nombre del médico o de la enfermera/o que les está tratando. Para ello es importante identificar cuales son los aspectos a mejorar en cuanto a la calidad percibida por el paciente, para saber cómo y dónde actuar; una vez identificados habrá que cambiar actitudes y rutinas de trabajo en el profesional que trabaja con los pacientes críticos, necesarios para modificar la opinión que sobre la calidad de cuidados tienen los pacientes que ingresan.
El segundo frente de generación de estrés en los Servicios de Cuidados Intensivos es el del familiar del paciente ingresado, que es importante conocer y reconocer, ya que es uno de los lugares del hospital donde los miembros de las familias sufren más, no sólo por la situación que están atravesando, sino también porque en muchas ocasiones no entienden lo que le dicen los médicos provocándoles un enorme trastorno emocional.
Por último, no hay que olvidar el estrés que padece el personal que trabaja en los Servicios de Medicina Intensiva, existiendo una relación estrecha entre las condiciones de trabajo con el estrés, la ansiedad, depresión y, en definitiva, su calidad de vida. La tensión que se vive en el trabajo está relacionada íntimamente con la aparición del síndrome del “Burnout”, problema común entre el personal que trabaja en estos Servicios6. Este síndrome se presenta con más probabilidad cuando existen factores de riesgo derivados de la organización del trabajo en un entorno adverso, provocando un agotamiento emocional. La sobrecarga asistencial, la gravedad de los pacientes, la incapacidad de muchos pacientes para comunicarse, el bajo ratio de personal/paciente, etc. pueden llevar a tomar decisiones, con un nivel de presión tal, que conlleva un riesgo potencial a cometer errores, que pueden afectar a la seguridad del paciente. A este estrés laboral se le suma el que por sus horarios de trabajo van a llevar una vida social y familiar irregular, lo que terminará desencadenando el Síndrome de Burnout, caracterizado por la falta de entusiasmo y satisfacción profesional, lo que provocará una atención de baja calidad a los pacientes8. Esta afectación negativa del trabajo sobre la vida familiar, social y sobre la salud emocional del trabajador puede llevarle a adoptar conductas negativas tales como la depresión o dedicarse al consumo abusivo de alcohol o drogas.
En conclusión, es necesario poner los medios necesarios para conseguir una mayor satisfacción del paciente que se encuentra en los Servicios de Medicina Intensiva, de los familiares de estos, y del profesional que trabaja con ellos. De este modo, los Servicios de Medicina Intensiva podrían ser un marco idóneo para llevar a cabo programas que identifiquen los problemas implicados en el estrés, sobre los cuales poder intervenir, con el fin de mejorar la salud física y mental del paciente, el familiar y el trabajador, evitando secuelas a corto y largo plazo.

domingo, 10 de enero de 2010

¿El clima de Canarias protege de las enfermedades graves?


El pronóstico del paciente que ingresa en una Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) depende, sin duda alguna, de la severidad de la enfermedad crítica. Sin embargo, hay diferentes factores que se han relacionado con este pronóstico, con datos no concluyentes en la literatura, como son el sexo, la edad, la estancia prolongada, etc.
Este pronóstico se ha relacionado también con factores externos como la climatología, que se traduce en un incremento en el número de ingresos y un peor pronóstico de los pacientes que ingresan durante la estación invernal.
En Canarias trabajamos en un entorno con una climatología con una oscilación térmica de 6°C entre las diversas estaciones, con una media entre 18 y 24°C (64,4 y 75,2°F). Estamos situados a 4° del Trópico de Cáncer, paralelo que pasa por la Habana, próximos a la costa africana y bañados por los vientos alisios que hace que nos encontremos en un clima subtropical.

Por ello, el equipo de la UCI donde trabajo nos planteamos investigar el que, si al disponer de un clima uniforme durante todo el año, nuestros pacientes se veían libres o no de la influencia estacional en el pronóstico de la enfermedad grave. Por tanto, el objetivo de nuestro estudio era analizar la influencia de la variabilidad estacional en la epidemiología y el pronóstico de la enfermedad crítica.
Durante el período de estudio ingresaron en nuestra UCI, procedentes del Servicio de Urgencias, 3115 pacientes, 21% en verano, incidencia significativamente menor que en las otras estaciones del año. En vista de los resultados obtenidos, podemos decir que por la estabilidad climática en nuestro entorno, durante todo el año, prácticamente no existen diferencias en el número de pacientes que ingresan por patología crítica en nuestra UCI, en las estaciones del año, salvo en el período de verano donde ingresan menos pacientes, lo cual podría ser atribuible al descenso en dicho período en la afluencia de turistas extranjeros, los cuales durante las demás estaciones ocupan un porcentaje significativo de ingresos.
Por tanto, la estabilidad climática de nuestro entorno implica que este factor no influya en el pronóstico de los pacientes que ingresan con patología crítica, que habría que completar con estudios posteriores.


PD: Este articulo está pendiente de publicación en la Revista Medicina Intensiva de la Sociedad Española de Medicina Intensiva y Unidades Coronarias (ya disponible on-line).

jueves, 7 de enero de 2010

Jóvenes violentos

Los niños con conductas antisociales proceden en su mayoría de familias de alto nivel adquisitivo y cultural, en las que los padres desatienden a los hijos y delegan su educación en la escuela, cursos extraescolares, servicio doméstico u otros familiares, según un estudio de la Fundación Jaume Bofill.
La falta de supervisión de los padres es la variable más relevante a la hora de explicar la conducta antisocial de los niños. No es cierto que los niños conflictivos procedan especialmente de familias monoparentales, madres trabajadoras, familias reconstituidas, padres separados, u otros modelos diferentes al tradicional.

La mayor parte de los niños con conductas incívicas proceden de las familias progresistas extrovertidas, que se caracterizan por defender ideas políticas progresistas y disponer de un nivel cultural y económico alto. En este entorno es fácil encontrar padres que tienen una vida social activa y que dan más importancia a su promoción personal que a la familia, por lo que suelen desatender a los hijos. Los hijos de estas familias tienden a saltarse las normas en aspectos como "colarse en el metro, destrozar mobiliario urbano o robar en grandes almacenes.

La combinación más adecuada para que los hijos tengan conductas prosociales la consiguen las familias cohesionadas, que permiten que los hijos expresen sus sentimientos, refuerzan los comportamientos correctos y mantienen la disciplina.


PD: noticia publicada en Yahoo noticias

sábado, 2 de enero de 2010

El éxito en los adultos dependen de la educacion emocional durante la infancia


Tener éxito, ser optimista y confiado en la edad adulta o por el contrario esperar el fracaso, depende de cómo el ser humano haya sido educado emocionalmente durante los tres primeros años de vida, según afirman los expertos.

Es de una importancia decisiva la educación que recibe el bebé durante los tres primeros años de vida, ya que en este periodo el cerebro de los niños crece hasta los dos tercios de su tamaño maduro y su complejidad se desarrolla a un ritmo que jamás volverá a repetirse.

Está demostrado que el éxito escolar no tiene tanto que ver con las acciones del niño o con el desarrollo precoz de su capacidad lectora sino con la influencia de factores emocionales o sociales como por ejemplo estar seguro de uno mismo o saber qué clase de conducta esperan los demás de él.

Es fundamental que los padres y los educadores infantiles estimulen a los pequeños, ya que técnicas como el masaje ayudan a regular y reforzar las funciones respiratoria, circulatoria y gastrointestinal, al tiempo que mejora el desarrollo del sistema nervioso o aumenta la autoestima del bebé. Gracias al masaje el pequeño estará relajado e intensificará la comunicación afectiva con las personas de su entorno, facilitando así la comunicación no verbal.

Todo tipo de estimulación positiva influirá en el bebé, ya que cualquier contacto afectivo hecho desde el amor y el cariño hará que éste desarrolle su inteligencia y capacidad emocional en una etapa crucial de la vida del ser humano.

En ocasiones los padres infravaloran las guarderías ya que, según algunos expertos, la función de estos espacios no se limita al cuidado de los niños, sino a estimularlos y educarlos para que sean inteligentes a nivel emocional.
PD: Noticia publicada por Yahoo noticias