domingo, 28 de marzo de 2010

Los beneficios de dormir en un buen colchón


¿Quién no ha oído alguna vez la tradicional tesis que afirma que sobre un colchón duro se duerme mejor? Mitos sobre el correcto descanso sin base científica como éste, lejos de ayudarnos a conciliar el sueño, multiplican nuestros dolores. Además, la generalización es un error común, puesto que este tipo de teorías son imposibles de aplicar a las particularidades que diferencian a una persona de otra. Estas singularidades son los criterios que emplearemos para encontrar el colchón perfecto.
Un colchón debe atender a dos cualidades fundamentales: “debe recibir nuestro peso y su superficie tiene que adaptarse a nuestra fisonomía”. En este sentido, la cama de una mujer delgada no será igual que la de un culturista, puesto que las exigencias de ambos casos en lo que respecta a la firmeza y a la flexibilidad no coinciden. Hay que tener en cuenta que, aunque parezca una afirmación exagerada, alrededor de un tercio de nuestra vida transcurre en la cama.
antiguamente, dormíamos en colchones de lana con bases de malla americana, que se hundían muy pronto, por lo que con el tiempo acabábamos durmiendo con la columna arqueada”. Antaño, cuando predominaban en nuestro país los entornos rurales frente a los urbanos, “los médicos sugerían colocar una tabla de madera entre el colchón de lana y la base metálica”
Actualmente, debemos aceptar una nueva realidad que nos oriente hacia el verdadero descanso. Las curvas naturales de nuestro cuerpo deben hallar un reposo firme durante la noche, entendiendo por firmeza “la resistencia a la deformación que tiene un material”. Elasticidad y rigidez son los dos parámetros decisivos que harán que al levantarnos por la mañana tengamos fuerzas renovadas para enfrentarnos a una nueva jornada laboral. Un colchón no debe ser demasiado rígido, ya que el despertar llevaría aparejado dolores frecuentes de cuello y espalda. Al mismo tiempo, tampoco debe ser muy elástico, pues este hecho también resulta perjudicial para nuestra columna vertebral. Así pues, en la firmeza reside la clave, además que lo ideal es que “el colchón sea elástico y el somier que actúe de base, duro”.
Nuestra espalda está sometida a las largas horas de oficina frente al ordenador, a los interminables atascos que nos atan al asiento del coche y a las malas posturas que adoptamos al levantar pesos o al intentar alcanzar objetos situados en lugares altos. Para mimarla cuando termina el día, nada mejor que una noche reparadora, y esto sólo se consigue si nos tomamos en serio nuestras horas de sueño y apostamos por un colchón que haga que el insomnio y los dolores musculares sean sólo malos recuerdos del pasado.

martes, 23 de marzo de 2010

Alimentación y deporte en los niños


Los niños en edad escolar (entre 6 y 12 años) suelen necesitar entre 1.600 y 2.500 calorías por día. Un deportista que es más activo que un niño típicamente activo puede necesitar comer más. Las necesidades de calorías para cada niño son diferentes y éstas aumentan durante la pubertad o dependiendo de una gran cantidad de factores, por ejemplo no es lo mismo practicar 2 horas de deporte a la semana que doce.
El calcio y el hierro son dos nutrientes importantes para los niños; en especial, para los que practican deportes. El calcio desarrolla unos huesos fuertes, con menos probabilidades de fracturarse frente a los esfuerzos de una actividad extraordinaria. El calcio está presente en los productos lácteos, como la leche, el yogur y el queso, o en otras excelentes fuentes de calcio como son las verduras de hojas verdes y oscuras, y los productos fortificados con calcio, como el jugo de naranja.
Es importante incluir en la dieta de los niños alimentos ricos en hierro, como carne, huevos y frutas secas. Sin la cantidad suficiente de hierro, los niños pueden cansarse con más facilidad. Las niñas que menstrúan pierden algo de hierro todos los meses a través de su flujo menstrual y los niños activos pierden hierro a través del sudor.
Por lo general, no es saludable que los niños hagan dieta para bajar o aumentar de peso. Es probable que los entrenadores o los compañeros de equipo que te aconsejen hacer dieta te estén dando un mal consejo. Si es necesario, habla de estos temas con tu mamá o tu papá y con tu médico.
En algunos deportes, hay cierto culto al cuerpo como es la danza. Sin embargo, los niños aún están creciendo, por lo que es importante permitir que el cuerpo crezca hasta la altura que debe, y hacer dieta, si no es sana, puede poner en riesgo este crecimiento. Algunas estrategias, tales como las dietas ricas en proteínas o los suplementos de proteínas, pueden provocar graves problemas, como el daño a los riñones; así también el uso de esteroides, una droga ilegal, es otra manera peligrosa de aumentar de peso. No se deben Saltar ninguna comida, ni eliminar determinados grupos de alimentos ni hacer ayuno (sin comer nada o comiendo muy poco) ya que todo esto puede resultar perjudicial para los niños.
Un consejo es comer en familia siempre que se pueda ya que las investigaciones demuestran que los niños comen más sano cuando comparten las comidas en forma regular con sus familias.

jueves, 18 de marzo de 2010

Combatir la ansiedad de forma natural



La ansiedad es uno de los trastornos más comunes de nuestros días. Las consultas de los especialistas están llenas de gente que cada vez tiene más miedo de enfrentarse a sus problemas, bien sea por falta de tiempo o por presiones sociales. Todo esto desemboca en un estallido interno, que nos hace sentir extremadamente angustiados por asuntos que carecen de importancia. La tónica común, es recurrir a tranquilizantes y antidepresivos que merman los síntomas de la ansiedad, pero que no la hacen desaparecer.
Una solución para acabar con ella es recurrir a la fitoterapia. Desde los inicios de nuestra existencia, el hombre ha acudido a la naturaleza para tratar de solventar sus problemas. El transporte, las comunicaciones, la energía... Prácticamente todo aquello que compone nuestra sociedad tiene sus orígenes en el medio natural. Como es lógico, la medicina no puede ser menos. A lo largo de su historia, la química se ha ido combinando con ella para obtener nuevos y mejores fármacos, pero aún hoy día existen muchos defensores de la medicina natural, la que nace directamente de las plantas.
¿Por qué sufren las personas ansiedad? la causa más frecuente de la ansiedad y la fatiga es el modo de vida de la sociedad actual, la autoexigencia tan elevada que se lleva hoy en día, queriendo hacer un número imposible de cosas en 24 horas, tanto que el organismo humano acaba agotado. Vivimos en un mundo en el que nos encontramos con continuas exigencias, y no alcanzamos un ritmo suficientemente elevado para poder con todas las obligaciones que nos imponemos a nosotros mismos
En el caso de la ansiedad, los expertos recomiendan plantas como el hipérico, la melisa, la valeriana, la pasiflora o la amapola. Pero no sólo éstas son eficaces contra este trastorno, sino que también podemos recurrir al lúpulo, la mejorana, el espino blanco, la corteza de naranja y la tila. Si se trata de una depresión, las plantas más acertadas son las drenadoras de hígado, como el cardo mariano, el desmodium, el hipérico, la ajedrea y el regaliz.
Sin embargo, hay que tener cuidado con estas plantas, ya que pueden ser dañinas en determinadas situaciones. En el caso del ginseng no debe administrarse a personas con hipertiroidismo, pues lo potenciaría; y en el caso del hipérico, a las personas que estén expuestas al sol, les podrían aparecer manchas en la piel.
En cualquier caso, no hay nada mejor que la prevención. Cualquier persona puede sufrir una crisis de ansiedad, pero tendremos más facilidad de caer en ella en momentos críticos de nuestra vida, como un cambio laboral, el fin de una relación sentimental o una mala noticia familiar. Cuando notemos los primeros síntomas, muy similares a los que padecemos tras sufrir un susto muy fuerte, es vital actuar rápido. El hipérico, o hierba de San Juan, contiene un principio activo llamado hipericínea que inhibe la producción de la enzima monoaminoxidasa, lo que aumenta el bienestar psíquico y la sensación de autoestima. Gracias a los flavonoides que contiene el hipérico (fundamentalmente querticina y taninos) logramos una mejoría física, es decir, se come y se duerme mejor, seguido de una mejoría psíquica, incrementando nuestra autoestima. Por otro lado, también favorece la síntesis de serotonina, un neurotransmisor vinculado a los sentimientos; cuando sus niveles en el cerebro descienden, aparece irritabilidad, ansiedad y depresión.
Recurrir a la industria farmacéutica o a los remedios fitoterapéuticos no es una decisión sencilla, por eso lo mejor es siempre acudir a la consulta de un especialista y dejarnos aconsejar por su experiencia y conocimientos.

sábado, 13 de marzo de 2010

Decálogo para llevar a cabo la dieta meditarránea


Numerosos estudios han avalado los beneficios de la dieta mediterránea, pero muchas veces oimos ese termino y desconocemos su significado; por ello aqui les dejo con el decálogo a seguir para llevar a cabo una adecuada dieta mediterránea.


1- Consumir alimentos vegetales en abundancia: frutas, verduras, hortalizas, legumbres y frutos secos. Se recomienda consumir cinco raciones de frutas y verduras al día.

2- Los cereales: pan, pasta, arroz y sus productos integrales, son alimentos imprescindibles por su alto contenido en hidratos de carbono complejos y deben consumirse diariamente.

3- Utilizar el aceite de oliva como grasa de elección en la elaboración y preparación de todo tipo de platos.

4- Consumir pescado regularmente y huevos con moderación.

5- Consumir diariamente una cantidad moderada de productos lácteos.

6- Consumir ocasionalmente carnes rojas y a ser posible formando parte de platos a base de verduras y cereales.

7- Preferencia por alimentos poco procesados, frescos y elaborados para realzar su sabor, aroma, color y textura.

8- La fruta fresca debería ser el postre habitual, y reservar los dulces y postres para ocasiones especiales.

9- El agua es esencial en nuestra dieta. El vino es un alimento tradicional en la dieta mediterránea pero debe tomarse con moderación y siempre con las comidas.

10- Llevar una vida activa realizando ejercicio físico diariamente contribuye a mantener un peso adecuado e incrementar los beneficios de este tipo de alimentación.

lunes, 8 de marzo de 2010

Cuidemos nuestra piel


Más fuerte de lo que parece, pero a la vez más sensible de lo que creemos: así es la piel, una auténtica barrera protectora del organismo. Estamos acostumbrados a limpiarla y cuidarla con geles, cremas y cosméticos. Sin embargo, la belleza y salud de la piel reside en una alimentación equilibrada y variada, rica en ciertas vitaminas y minerales.
Una forma de llevar este tipo de dieta es consumir altas dosis de frutas y verduras, algunas de ellas, por su composición nutricional, son especialmente adecuadas para proteger la piel y mejorar su aspecto.
Las frutas y hortalizas de color amarillo y anaranjado, y las verduras de hoja verde contienen buenas dosis de los precursores de la vitamina A, es decir, de betacarotenos. Esta vitamina es indispensable para la formación de los tejidos, las mucosas y las células de la piel. También contribuyen a frenar la acción de los radicales libres y, por tanto, el envejecimiento cutáneo y de otros órganos. Por eso, es conveniente consumir frutas como el melocotón, el albaricoque, el melón y el caqui, y verduras como la calabaza, la zanahoria, la acelga, el perejil, el berro, la col, la espinaca y la escarola. Sus concentraciones de vitamina A varían desde los 1100 microgramos por cada 100 gramos de producto de zanahorias y perejil a los 583 microgramos de las acelgas, pasando por los 830 de las coles o los 816 de las espinacas. En el apartado de las frutas, los melocotones contienen 73 microgramos, el caqui 100 y los albaricoques 298.
Los cítricos, los kiwis, las frutas rojas, las fresas, los berros, la familia de las coles y el perejil son alimentos ricos en vitamina C. Además de su papel antioxidante, todos son imprescindibles para la buena cicatrización de las heridas e intervienen en la producción del colágeno, que otorga elasticidad a la piel y hace que se deteriore más despacio.
Además de las frutas y verduras frescas, es aconsejable consumir frutos secos. Una ración diaria, no muy grande, es suficiente ya que aportan muchas calorías. Son ricos en vitamina E, igual que los vegetales de hoja verde y las frambuesas. Las almendras, nueces o pistachos, junto a las verduras y frutas mencionadas, consiguen reducir la oxidación celular, el envejecimiento de la piel, a la que proporcionan elasticidad, e incluso pueden ir bien contra las manchas cutáneas. Además, las nueces y las avellanas son ricas en cobre, que actúa como antiinflamatorio, mejorando trastornos cutáneos de este tipo, además de intervenir en la síntesis de la elastina.
Otra variedad recomendable para mantener una piel bella y luminosa es el plátano. Se trata de una fruta rica en zinc, un microelemento antioxidante, que mejora la renovación de las células cutáneas y que además las tonifica.
El brécol, por su parte, atesora buenas concentraciones de magnesio, que contribuye a expulsar los tóxicos del organismo, lo que sin duda se nota en la piel. También posee propiedades antiestrés. No debemos olvidar al tomate, una hortaliza muy consumida, que aporta un pigmento con cualidades antioxidantes: el licopeno.
Con la llegada del buen tiempo dejamos ver más nuestra piel y apetece especialmente mostrarla bonita y luminosa.Todas estas frutas y verduras ayudan a conseguirlo, pero es necesario que formen parte de la alimentación durante todo el año. También es imprescindible mantener el cuerpo y la piel bien hidratados, bebiendo al menos 2 litros de agua diarios.
Una buena vía para lograr la hidratación y los nutrientes beneficiosos para la piel la constituyen los zumos naturales, tanto de frutas como de verduras. Cuando el calor aprieta resultan muy apetecibles y son menos pesados de tomar.

lunes, 1 de marzo de 2010

Mal uso de los anabolizantes


El abuso de esteroides anabolizantes es el uso de fármacos esteroides para reforzar la musculatura del cuerpo o aumentar el rendimiento en el deporte.
Los esteroides anabolizantes son muy similares a la hormona natural testosterona. Estos fármacos, tomados por vía oral o intravenosa, pueden significar una ventaja en los deportes de competición (estimulan el crecimiento de los músculos y mejoran el rendimiento físico). Sin embargo, pueden también producir efectos colaterales. Su consumo, por consiguiente, plantea problemas. A pesar de la prohibición del uso de esteroides anabolizantes por parte de las organizaciones deportivas de aficionados y profesionales en todo el mundo, sigue siendo un problema en muchos deportes en los que la fuerza física es fundamental.
Entre el 6 y el 11 por ciento de los alumnos varones de estudios secundarios, entre los que figuran un sorprendente número que no son deportistas, consume esteroides. Una encuesta mostró que el grupo más numeroso de usuarios de esteroides por primera vez fueron los menores de 15 años. De las personas que recurren a los esteroides, el 95 por ciento son varones y el 65 por ciento son deportistas, principalmente jugadores de fútbol americano, luchadores o levantadores de pesas.
El síntoma más frecuente del uso de esteroides anabolizantes es el notable aumento del volumen corporal. Los efectos colaterales están principalmente relacionados con la dosis. Las dosis altas pueden producir efectos psicológicos como cambios de humor erráticos, conducta irracional y aumento de la agresividad (a menudo llamada furia esteroide).
El acné habitualmente empeora y es uno de los pocos efectos colaterales de los esteroides anabolizantes por los que un adolescente puede consultar al médico. En aquellos con alguna enfermedad del hígado puede producirse ictericia y se puede detectar hasta 6 meses después de haberlos interrumpido para lo que existen análisis de laboratorio que pueden determinar la presencia de los derivados de esteroides anabolizantes en la orina.