viernes, 30 de diciembre de 2011

¿Es bueno o malo usar la chupa?

La palabra chupete en inglés "pacifier", significa pacificador y se refiere a un objeto que tranquiliza y calma. Ese es justamente el objetivo del chupete y con ese propósito la mayoría de los padres empieza a introducir el chupete en la vida cotidiana de los bebés. Sin embargo, no podemos ignorar que todo proceso artificial que introduzcamos para modificar el comportamiento de los niños tiene ventajas y desventajas, y por este motivo es necesario conocerlas antes de tomar la decisión de utilizarlo.

En general, la necesidad de succionar del bebé es más fuerte durante los primeros meses de vida. Llevarse las cosas a la boca es la manera que tienen los bebés de aprender y descubrir su mundo. Con o sin el chupete, el bebé descubrirá rápidamente que sus propios dedos y manos son buenos para chupar. Pero, según algunos estudios médicos, tanto los chupetes como los dedos, especialmente los pulgares, pueden causar problemas de maloclusión dental, que se produce cuando las dos arcadas dentales, la de arriba y la de abajo, no encajan correctamente al realizar la mordida.
Entonces ¿porqué los padres ponen el chupete a los niños?.

Existen varios motivos, primero, para regular el horario de alimentación y sueño de los niños. Durante las primeras semanas de vida, los niños alimentados al pecho no tienen horario y comen con más frecuencia, a intervalos cortos de tiempo o duermen mucho, y lloran más durante la noche que durante el día. Según algunos expertos, no es recomendable el uso del chupete en bebés menores de un mes, porque el riesgo de aspiración de su propio vómito es mayor en un niño pequeño con chupete que sin él.

La segunda razón es para disminuir de los dolores y el llanto que produce el cólico del lactante. Los padres utilizan el chupete para tranquilizar al bebé, sin saber que el cólico tiene mucha relación con la producción de gas en el intestino, y que el chupete puede favorecer que el niño trague más gas. Está demostrado que los bebés con cólico no mejoran con el uso del chupete.

El tercer motivo es para evitar que el niño adquiera el hábito de chuparse los dedos, lo que apenas es un paliativo porque cuando queremos quitarles el chupete, muchos niños empiezan a usar el dedo.

En resumen, las recomendaciones del chupete son muy pocas y los problemas potenciales muchos. En el caso de usarlo, lo recomendable es introducirlo en la vida del bebé después del mes de edad, cuando la lactancia esté bien instaurada. Conviene suspender su uso antes de los 10 meses, y siempre usarlo por periodos muy cortos de tiempo, como por ejemplo antes de la hora de comer, y obedeciendo a una estricta limpieza. En todo caso, en lugar del chupete se puede tranquilizar al bebé con otros métodos como cantar, y frotar o masajear su cuerpecito.

Fuente: guiainfantil.com

martes, 27 de diciembre de 2011

Propiedades del tomate

El tomate es un alimento poco energético que aporta apenas 20 calorías por 100 gramos. Su componente mayoritario es el agua, seguido de los hidratos de carbono. Se considera una fruta-hortaliza, ya que su aporte de azúcares simples es superior al de otras verduras, lo que le confiere un ligero sabor dulce. Es una fuente importante de fibra, minerales como el potasio y el fósforo, y de vitaminas, entre las que destacan la C, E, provitamina A y vitaminas del grupo B, en especial B1 y niacina o B3. Además, presenta un alto contenido en carotenos como el licopeno, pigmento natural que aporta al tomate su color rojo característico. El alto contenido en vitaminas C y E y la presencia de carotenos en el tomate convierten a éste en una importante fuente de antioxidantes, sustancias con función protectora de nuestro organismo.

La vitamina E, al igual que la C, tiene acción antioxidante, y ésta última además interviene en la formación de colágeno, glóbulos rojos, huesos y dientes; también favorece la absorción del hierro de los alimentos y aumenta la resistencia frente las infecciones. La vitamina A es esencial para la visión, el buen estado de la piel, el cabello, las mucosas, los huesos y para el buen funcionamiento del sistema inmunológico, además de tener propiedades antioxidantes. La niacina o vitamina B3 actúa en el funcionamiento del sistema digestivo, el buen estado de la piel, el sistema nervioso y en la conversión de los alimentos en energía. El potasio es un mineral necesario para la transmisión y generación del impulso nervioso y para la actividad muscular normal, además de intervenir en el equilibrio de agua dentro y fuera de la célula.

Su color rojo característico se debe a la presencia de licopeno, un pigmento que abunda en el tomate maduro. Dicho pigmento, al igual que la vitamina C, es antioxidante. Ambas sustancias, junto con las vitaminas A y E, actúan de forma beneficiosa sobre nuestro sistema inmunológico y protegen al organismo gracias a la reducción del efecto nocivo de los radicales libres.

La respiración en presencia de oxígeno es esencial en la vida celular de nuestro organismo, pero como consecuencia de la misma se producen unas moléculas, los radicales libres, que ocasionan a lo largo de la vida efectos negativos para la salud por su capacidad de alterar los genes, las proteínas y las grasas. Existen situaciones que aumentan la producción de radicales libres: el ejercicio físico intenso, la contaminación ambiental, el tabaquismo, las infecciones, el estrés, dietas ricas en grasas y la sobre exposición al sol.

La relación entre antioxidantes y la prevención de enfermedades cardiovasculares es hoy una afirmación bien sustentada. Se sabe que es la modificación del llamado "mal colesterol" la que desempeña un papel fundamental en el inicio y desarrollo de la aterosclerosis. Los antioxidantes pueden bloquear los radicales libres que modifican el llamado mal colesterol, contribuyendo a reducir el riesgo cardiovascular y cerebrovascular. Por tanto, el consumo de tomate, tal y como han puesto de manifiesto numerosos estudios científicos, contribuye a reducir el riesgo de enfermedades degenerativas, cardiovasculares y de cáncer. Numerosos estudios científicos han puesto de manifiesto que el licopeno tiene propiedades antioxidantes y que, consumido habitualmente en la dieta (10 o más tomas semanales de alimentos ricos en licopeno: sandía, salsa de tomate, uva rosada, pomelo rosado...), contribuye a reducir el riesgo de ciertos tipos de cáncer, en especial el de próstata, y también de páncreas, pulmón y colon. Además, con 200 gramos de tomate al día se cubren el 80% de las necesidades diarias de vitamina C.

Fuente: Eroski Consumer

sábado, 24 de diciembre de 2011

Feliz Navidad y Próspero 2012


Desde aquí les deseo de todo corazón, que paséis una Feliz Navidad y un Próspero Año 2012 en compañía de familiares y amigos.

viernes, 23 de diciembre de 2011

Propiedades del Magnesio

El magnesio, metal alcalino, es el elemento más prolífico de la corteza terrestre y uno de los minerales más abundantes en el cuerpo humano (0,05% del peso total del organismo). La distribución del magnesio en
adultos en el hueso 55%, en músculo 27% y en tejidos blandos 20%. Alrededor del 80% está ionizado y es difusible. El resto va ligado a proteínas séricas. El magnesio es el segundo catión del medio intracelular. Tiene una participación fundamental en la actividad electrolítica de las células, en el equilibrio ácido-base y en los fenómenos de óxidorreducción. Juega un papel fundamental en la respiración celular y en los intercambios celulares. Nos podemos hacer una idea de la importancia de esta acción, reteniendo que es debido a este juego que la célula asegura sus necesidades y expulsa los desechos.
El magnesio juega un papel crucial en el metabolismo de los seres vivos; de hecho, participa como coenzima en 350 enzimas. Desempeña un papel fundamental en el metabolismo de los lípidos, de los glúcidos y de las
proteínas. Interviene en el metabolismo de los carbohidratos. Activa enzimas del proceso glicolítico, para oxidar la glucosa (fosforilación oxidativa). Activa otras muchas enzimas como la fosfatasa alcalina, la hexoquinasa, la fructoquinasa, la creatina, las fosforilasas, la difosfopiridina y la fosfoglucomatasa.
Interviene en el metabolismo de las proteínas como coenzima de la síntesis que tiene lugar en los ribosomas celulares.
También toma parte en la transferencia de grupos metilo (transmetilación) y en la activación de formiato. Es cofactor en las reacciones de descarboxilación. El magnesio en el citoplasma participa en la síntesis de ATP, cada molécula del citoplasma celular de ADP y de ATP está conectada al magnesio, que la estabiliza y permite el uso en un momento de necesidad. Así pues, activa todas las reacciones bioquímicas en las que interviene el ATP, importante para los huesos, activa también muchas enzimas, fundamentalmente en la
biosíntesis de ADN y ARN. Preside los mecanismos de transporte iónico.Permite la contracción muscular y la función de las bombas de las células. En la célula, el magnesio activa las bombas del sodio y del calcio que
expulsan sodio y calcio fuera de la célula contra gradiente, consumiendo grandes cantidades de energía. De esto se puede desprender que el magnesio es muy importante para el metabolismo del calcio, del potasio y del fósforo, así como para las funciones de la vitamina C. Es antagonista del calcio, efectivo contra la deposición de cal.

El magnesio es esencial para el buen funcionamiento del sistema nervioso y músculos, puesto que participa en la transmisión de los impulsos nerviosos y es activador de las contracciones musculares. Está presente en los tejidos óseos, ejerce una actividad como la de la vitamina D, en la medida en que participa en la acción reguladora de la osificación, en el equilibrio fosfo-cálcico.
El magnesio es el relajador corporal por excelencia. Es un sedante nervioso, puesto que disminuye la excitabilidad eléctrica del organismo. Cuando falta en funciones metabólicas vitales, lo extraemos sin contemplaciones de huesos y músculos provocando un desequilibrio calcio/magnesio, a favor del calcio. El exceso del calcio en estos tejidos se traduce en la incapacidad de relajar la musculatura, lo cual, provoca contracturas, fatiga y calambres musculares.

El magnesio debería estar presente en la higiene de todos los individuos, particularmente en la tercera edad, debido al desequilibrio mineral que marca esta fase de la existencia y un signo de envejecimiento, sobre todo
por lo que concierne al tejido óseo.

martes, 20 de diciembre de 2011

Los tics en los niños

Si tu hijo ha desarrollado un tic nervioso, no te desesperes puede desaparecer con el tiempo sin mayor importancia, y no responde a ninguna enfermedad ni problema. Los tics pueden ser una forma que el niño encuentra para liberar tensiones. Si algo necesitan los tics, es paciencia.

Un tic nervioso es la repentina, imperiosa e involuntaria ejecución, a intervalos irregulares, pero relacionados, de movimientos sencillos, aislados o unidos, que, objetivamente, parecerían tender a un objetivo concreto. Su ejecución va precedida, con frecuencia, de una necesidad que, si se reprime, produce malestar. La voluntad y la distracción pueden suspenderlos. Generalmente, también desaparecen durante el sueño.

Los constantes parpadeos, guiños, muecas, carrasperas, chasquidos de lengua, crujir de nudillos o levantar de cejas son tics nerviosos, que preocupan a muchos padres porque piensan que sus hijos lo hacen a propósito o porque quieren. Y no es así. Un tic no es una mala costumbre, sino un acto involuntario. Es un acto compulsivo que, probablemente, ayuda a los niños liberar sus tensiones.

Los tics nerviosos pueden aparecer inesperadamente como desaparecer por sorpresa, de la misma forma. Los padres deben preocuparse cuando ven que su hijo sufre con su tic nervioso. Si este hábito le está molestando o perjudicando en su vida cotidiana es necesario consultar con su pediatra.

En cambio, en los demás casos, cuando el niño no se siente molesto, es importante no hablar a todas horas del tema con ellos, y esperar con paciencia a que les pase. La duración de un tic es variable, puede durar de un mes hasta más de un año. El más común es un parpadeo o un movimiento facial, aunque también pueden verse afectada toda la cabeza, el torso o las extremidades.

Más información: guiainfantil.com

viernes, 16 de diciembre de 2011

Propiedades del pescado llamado Gallo

por: Juliana Martín
Enfermera
El gallo es un pescado blanco de muy bajo contenido graso, por lo que si se cocina sin en la manera adecuada resulta idóneo en dietas hipocalóricas. Hay que tener en cuenta que muchas veces este pescado se fríe o se empana, por lo que el contenido calórico será mayor que si se cocina a la plancha o al horno.

A pesar de que las proteínas que aporta son de elevado valor biológico, su contenido en este nutriente es inferior al de la mayoría de pescados. Contiene diferentes vitaminas y minerales. En relación con las vitaminas, en la composición del gallo destaca la presencia de la B6 y B9. El contenido de B6 en el gallo es similar a la de la mayor parte de los pescados. Esta vitamina interviene en la formación de anticuerpos y hemoglobina, en la síntesis de material genético, en la formación de la vitamina B3 y en el correcto funcionamiento de las neuronas. Además participa en la obtención de energía a partir de hidratos de carbono, grasas y proteínas. La cantidad de vitamina B9 en el gallo es similar al contenido medio que posee el resto de pescados. Las principales funciones de esta vitamina son la producción y maduración de los glóbulos rojos y blancos, y la síntesis de material genético.

En cuanto a la presencia de minerales en el gallo, cabe destacar el contenido de fósforo, potasio, magnesio y yodo, si bien sus cantidades no son muy elevadas si se comparan con las que se registran en otras especies. El fósforo, mineral presente en huesos y dientes, al igual que el potasio, colabora en el balance de agua dentro y fuera de las células y en la actividad nerviosa y muscular, pero además paticipa en la utilización de la energía. El magnesio se relaciona con el funcionamiento del intestino, los nervios y los músculos. También mejora la inmunidad y posee un suave efecto laxante. El yodo es un mineral con importantes funciones y es indispensable para el buen funcionamiento de la glándula tiroides que regula el metabolismo, así como el crecimiento del feto y el desarrollo de su cerebro.

Del análisis químico del gallo no podemos olvidar la presencia de otro mineral, el sodio. En relación con el resto de pescados frescos, el gallo posee un contenido en sodio elevado. Sin embargo, si se compara con otros alimentos ricos en este mineral como los quesos o las propias conservas de pescado, se observa que la cantidad de sodio presente en el gallo no es relevante.

El gallo es uno de los pescados más fáciles de incluir en la alimentación de los niños por su textura y sabor suaves, quitando con sumo cuidado sus espinas. En caso de que los más pequeños lo rechacen, el gallo puede prepararse rebozado para que resulte más sabroso o acompañarse de unos frutos secos, una crema de guisantes que dé color al plato, o hacer unas croquetas para que los niños comprueben que algunos de sus alimentos preferidos también se elaboran con pescado.

El gallo se puede emplear como ingrediente de paellas, un plato que los pequeños no rechazan. Otra idea es prepararlo de un modo que sorprenda a los niños, como, por ejemplo, gratinado al horno, o relleno tanto de verduras como de jamón o de queso. Existen otras recetas como el gallo a la florentina, un plato en el que el pescado se escalda en un caldo de verduras y se cubre con una salsa bechamel ligera, que resulta una delicia, tanto para los mayores como para los más pequeños de la casa.
Fuente: Eroski Consumer

martes, 13 de diciembre de 2011

Ver mucho la televisión acorta la vida

Ver la televisión un promedio de seis horas al día puede acortar la vida en casi cinco años, según indica un estudio publicado por 'British Journal of Sports Medicine'. La investigación muestra las consecuencias de ver la televisión y las compara con otros factores de riesgo, como la falta de ejercicio o fumar. La vida sedentaria incrementa el riesgo de muerte, especialmente por ataques de corazón e ictus, pues bien ver la televisión se identifica con la falta de ejercicio.
En 2008, los investigadores estimaron que los australianos mayores de 25 años veían la televisión un total de 9.800 millones de horas, lo que les llevó a calcular que cada hora de televisión vista después de los 25 años acorta la esperanza de vida en algo menos de 22 minutos.

Los autores estiman que una persona que pasa un promedio de tiempo de seis horas diarias viendo la televisión reducirá su vida en cinco años, en comparación con aquellos sujetos que no siguen este hábito. Esto, junto con otras causas de riesgo de muerte ya conocidas, como la obesidad y la inactividad física, incrementa el riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares.
Los autores del estudio concluyen diciendo que "si estos datos se confirman, ver la televisión sería un problema comparable riesgos para la salud ya conocidos, como el tabaco o la obesidad".

Fuente: El Mundo

viernes, 9 de diciembre de 2011

El equilibrio en la dieta

Por: Dr Sergio Martinez cuellar
Médico homeópata
Por alguna u otra razón, tomamos la decisión de realizar algun tipo de dieta. Nos damos cuenta de que hay gran cantidad de ellas, todas tiene sus ventajas y sus inconvenientes. No obstante, después de haber consultado, nos declinamos por una en concreto y comenzamos a seguir su plan de alimentación.
Bien, independientemente de la dieta que hallamos decidido seguir, o bien si no nos ha convencido ninguna, nosotros, sí podemos hacer algo para mejorar nuestro rendimiento alimenticio y conseguir unos buenos resultados, alcanzando un estado de equilibrio.
Para empezar, lo primero es tomarse en serio nuestra alimentación, no me refiero a que elijamos bien nuestros alimentos, sino a la hora de comer. Tenemos que estar serenos. La comida es un acto que necesita de todos nuestros sentidos. Si estamos muy preocupados, ansiosos, inquietos, mejor no comer.
A la hora de comer hemos de sentarnos, ser consciente de lo que tenemos delante, de lo que vamos a comer. Hacerlo despacio, introduciendo pequeños trozos en la boca de manera que sean facilmente masticables. Masticarlos bien a fin de que el alimento sea perfectamente digerible al haber sido adecuadamente mezclado con las enzimas salivares.
Seamos conscientes de su sabor, textura, aroma, esencia, a fin de que el organismo reconozca el alimento como propio.
Que en su alimentación predominen los elementos vivos (frutas y verduras).
Cene suave, preferentemente verduras.
Cuando coma no llene su estómago, deje al menos un cuarto de su capacidad sin llenar a fin de favorecer el proceso de la digestión.
No deje de beber agua, preferente en las primeras horas del dia.
Haga ejercicio, al menos camine 45 minutos diarios.
Medite a ser posible todos los dias.

martes, 6 de diciembre de 2011

La atención a personas con daño cerebral

En España hay aproximadamente 300.000 personas con daño cerebral adquirido (DCA) y el perfil de estos enfermos coincide con el de ser varón de entre 30 y 35 años, y que ha sufrido un accidente cerebrovascular.
El Centro de Referencia Estatal de Atención al Daño Cerebral (CEADAC), es un centro dedicado a la rehabilitación integral de personas con una lesión cerebral adquirida y tiene como objetivo mejorar la calidad de vida de todos los afectados y de sus familias, además de ser un referente de investigación sobre esta enfermedad. El centro acoge a personas con DCE de entre 16 y 45 años procedentes de toda España y por un tiempo máximo de 18 meses, puesto que el propósito es no crear dependencia a los pacientes, sino promover su autonomía personal. En  este centro trabajan para que no haya dependencia de nada ni de nadie, así cada paciente tiene un programa individual, en función de sus características y puede ser o bien residente, es decir que duerma en el centro, o acudir sólo durante unas horas al día.
Cuando se puso en marcha el centro, hace casi diez años, se esperaba que el perfil de los usuarios correspondiera a un hombre de entre 20 y 25 años con un daño cerebral causado por accidente de tráfico o laboral; sin embargo, en los últimos años, ha cambiado, ya que el perfil actual es el de un varón de entre 30 y 35 años, y que ha sufrido un accidente cerebrovascular. En 2002 habían en España 300.000 personas con DCA, de las que 200.000 lo padecen a causa de ictus cerebrales, 50.000 por traumatismos craneoencefálicos y los 50.000 restantes se deben a otras patologías como la anorexia.

Más información: CEADAC

viernes, 2 de diciembre de 2011

10 razones para comer sano

Por: Juliana Martin
Enfermera
Hospital Dr. Negrin
Las Palmas de GC
1.- Porque los hábitos que se aprenden durante la infancia y la adolescencia permanecen toda la vida. Un adolescente que come sano será, con toda probabilidad, un adulto que come sano.
2.- Porque con excepción del primer año de vida, nunca has crecido a mayor velocidad, y por lo tanto la adolescencia es la época de mayores necesidades de energía y nutrientes.
3.- Porque el número de jóvenes con problemas de trastornos alimentarios (anorexia, bulimia, vigorexia) aumenta día a día y estas enfermedades tienen graves consecuencias sobre nuestra salud.
4.- Porque para sacar el máximo provecho a los estudios y obtener mayor rendimiento y éxitos en las actividades deportivas, debemos tener un buen aporte de ciertos minerales y vitaminas. Una buena alimentación ayuda a tener mejores rendimientos escolares y deportivos.
5.- Porque los huesos sólo ganan calcio hasta el inicio de la década de los 20 años, después sólo podrás mantener la masa ósea que ya tengas. Si no ganas masa ósea antes de esa edad, tu esqueleto será siempre débil y tendrás mayor riesgo de sufrir fracturas.
6.- Porque muchas de las enfermedades que se manifiestan cuando se es adulto (la diabetes, las enfermedades cardiovasculares, la hipertensión, etc.) comienzan ya en la juventud, y son consecuencia, entre otras cosas, de unos malos hábitos alimentarios en las primeras décadas de vida
7.- Porque tu cuerpo se transforma en un cuerpo de adulto y aumentan las necesidades de minerales como el hierro. La anemia frena el crecimiento, provoca cansancio y limita el rendimiento físico y psíquico.
8.- Porque desayunar todos los días es fundamental para el rendimiento, tanto en los estudios como en las actividades deportivas.
9.- Porque comer 5 comidas al día hace que tu organismo esté equilibrado y activo, y ayuda a prevenir enfermedades.
Y 10.... ¡Porque comer bien no tiene por qué ser aburrido!

Más información en: http://www.alimentacionyvida.org/

martes, 29 de noviembre de 2011

La siesta en los niños

Es muy difícil encontrar un bebé al que no le guste echar una siesta después de comer o después de una jornada de mucha actividad. Los expertos insisten que el sueño de los niños es tan importante como su alimentación. Al dormir, los niños reponen energías y se relajan. El hábito de "echar la siesta" es fundamental para su desarrollo. Por esta razón, los padres deben insistir a que sus hijos echen la siesta por lo menos, según los expertos, en los cinco primeros años de vida.

Es importante identificar en tu bebé algunas señales que indiquen que él tiene sueño. Señales como: demasiada quietud, inapetencia por el juego, deseo de acostarse, irritabilidad, bostezos, restregamiento de ojos, interés por el chupete o el biberón, etc. Cuando el bebé presente algunas de estas señales, no esperes mucho para acostarle. Un bebé muy cansado encontrará dificultades para conciliar el sueño. El primer paso para el estreno de una siesta es trazar una rutina cuanto al horario, el ambiente, los hábitos. Se empieza creando un ambiente adecuado para su descanso. Su habitación debe estar tranquila, confortable y a una temperatura agradable. Si el bebé cogió la costumbre de dormir con una toallita, mantita, el chupete, o un peluche, estimula este hábito. El bebé conciliará el sueño con más rapidez y profundidad. Hay bebés que son inducidos al sueño a través de una música tranquila. Toda vez que sus padres ponen determinada música él sabe que es hora de su siesta.

Cada bebé o niño es un mundo distinto. Reaccionan de diferentes formas a sus necesidades de sueño. Pero, normalmente, suelen obedecer a algunos horarios de siesta. Por ejemplo, el bebé que suele echar tres siestas durante el día, por lo general duermen a media mañana, después de la comida, y después de los juegos de la tarde. En el caso de los bebés que echan dos siestas, normalmente son a media mañana y luego después de la comida. Y en el caso de una sola siesta, el horario preferido es por la tarde. Todo dependerá de la edad que tenga el bebé y del ambiente donde esté. Cuando lleves a tu bebé a una guardería, no dejes de informarte sobre las horas de siestas.

Está claro que la siesta es una costumbre muy gratificante para el bebé y sus padres. Pero, como todo hábito es necesario que sea también bien orientado. Para eso, es fundamental que se eduque al bebé en este sentido, más que nada para que la siesta de la tarde no altere el sueño nocturno. Las siestas regulares pueden mejorar el sueño de la noche. La obediencia a una rutina es esencial. Del mismo modo que la alimentación y el baño, la siesta también debe tener un horario establecido desde el principio. Si deseas que tu bebé se duerma después del biberón de medio día, crea un ambiente adecuado para ello. Para la siesta, la habitación del bebé no debe estar totalmente oscura. Deja que pase algo de luz a su interior. Así, el bebé sabrá diferenciar la siesta del sueño nocturno.

Fuente: guiainfantil.com

viernes, 25 de noviembre de 2011

Vacunas ¿si o no?

Algunas personas se niegan a que sus hijos sean vacunados, incluso existen colectivos antivacunas. Existen diferentes factores como algunos estudios, modas, creencias, la superprotección de nuestros hijos mal entendida, presiones de grandes empresas farmaceúticas y temas como el de la gripe A ha llevado a crear entre algunos padres algunas dudas sobre la necesidad o no de que sus hijos sean vacunados, o lo que es peor, que las vacunas pueden poner en peligro sus vidas.Esta forma de pensar y de actuar hace que vuelvan enfermedades que teníamos por olvidadas, como la tosferina, polio con sus nefastas paralasis y sobre todo el sarampión.
Vamos a poner el ejemplo del sarampión, se vuelven a ver muertes y encefalitis por sarampión, más de 1000 casos en España en lo que llevamos de año a estas alturas llevamos el doble de lo habido el año pasado. Y estos casos no son debidos a los inmigrantes que vienen sin vacunar, ya que de los 1000 casos solo 30 son de extranjeros. El virus siempre siempre existió y seguirá existiendo, se le puede tener apartado si la cantidad de personas vacunadas es alta, pero si por ejemplo, en una clase de primaria todos los niños están vacunados menos uno se produce el efecto de protección de grupo y ese niño esta protegido por sus amigos. Pero, si aparece la enfermedad, quien la sufrirá será el niño que no fue vacunado. Y hay que tener en cuenta que el sarampión puede matar, puede provocar encefalitis y meningitis e ingresos en uvi, y el temido sarampión hemorragico del adulto. En cambio, vacunar no mata; el que haya alguna vacuna dudosa, no significa que todas sean malas.
Cuando una madre me dice que está pensando en no vacunar a sus hijos y me pide opinión siempre le digo lo mismo, que a su hijo no le pasará nada y que será un niño tan sano o tan enfermo como los demás. Ahora bien, si esto se extiende y muchos padres optan por esta opción es posible que el niño coja alguna enfermedad que a los niños vacunados muy posiblemente no les afecte. Dicha enfermedad no tiene por qué ser demasiado problemática para el niño y probablemente la pase sin más (pese a que algunos casos se complican), sin embargo el niño se convierte en vehículo de dicha enfermedad y podría contagiar a otros niños sin vacunar y, lo que es peor, a bebés que aún no han sido vacunados por calendario.
Por tanto, desde aquí seguimos recomendando que se sigan las pautas vacunales de los expertos, háblalo con tu pediatra.

jueves, 24 de noviembre de 2011

Psoriasis con p



Todo mi apoyo a todos y todas los que la padecen, de  uno que la conoce bien porque vive con ella desde hace más de 20 años.

martes, 22 de noviembre de 2011

Propiedades del puerro

El puerro se cree que procede de Mesopotamia, Egipto, Turquía e Israel, donde se consumía hacia el año 3000 ó 4000 a.C. Más adelante fue cultivado por los romanos, quienes, además de ser grandes consumidores de esta hortaliza, la introdujeron en Gran Bretaña, donde tuvo gran aceptación. En la Edad Media, el puerro comenzó a adquirir importancia porque su consumo contribuyó a paliar el hambre de aquella época. Fue entonces cuando su cultivo se extendió por toda Europa y, desde allí, al resto del mundo. En la actualidad, en España, las zonas en las que el cultivo del puerro está más extendido son las del norte, entre las que destacan Navarra, La Rioja y País Vasco. En el continente europeo, el mayor productor y consumidor de puerro es Francia. El puerro consta de tres partes bien diferenciadas entre sí: las hojas verdes, el bulbo blanco alargado y una zona de raicillas adheridas a la base.

Para adquirir puerros hay que tener en cuenta diferentes criterios de calidad. El tallo ha de ser blanco, recto y consistente, sin marcas ni zonas gruesas, mientras que las hojas deben presentar un color verde oscuro y forma plana.

Han de rechazarse aquellos ejemplares que presenten hojas amarillentas, blandas, descoloridas o en mal estado. Esto indica que la parte comestible tendrá una consistencia alterada. Tampoco se deben adquirir puerros cuyas hojas estén secas ni aquellos que tengan el tallo hinchado.
Una vez en casa, hay que cortar el tallo en sentido longitudinal y lavar con agua las hojas. Se deben separar una a una para así poder eliminar la tierra que queda entre ellas. Los puerros se mantienen en buen estado en el frigorífico hasta dos semanas. Una vez que han sido cocinados, han de consumirse en un periodo máximo de dos días porque si no pueden resultar indigestos.
Los puerros congelados duran unos tres meses. Se recomienda cocinarlos sin descongelarlos debido a que su textura empeora y pierden sabor.
Su bajo valor calórico hace que los puerros puedan ser incluidos en dietas de control de peso siempre que se tenga en cuenta la forma idónea de cocinado (plancha, horno, rehogado con poco aceite, microondas...). Además, por su elevado contenido en fibra, el puerro aporta sensación de saciedad, lo que limita el consumo de otros alimentos.


Los puerros son una fuente de sustancias de acción antioxidante, en concreto de compuestos de azufre. Los antioxidantes bloquean el efecto dañino de los radicales libres. La respiración en presencia de oxígeno es esencial en la vida celular de nuestro organismo, pero como consecuencia de la misma se producen unas moléculas, los radicales libres, que ocasionan a lo largo de la vida efectos negativos para la salud a través de su capacidad de alterar el ADN (los genes), las proteínas y los lípidos o grasas. Existen situaciones que aumentan la producción de radicales libres, entre ellas el ejercicio físico intenso, la contaminación ambiental, el tabaquismo, las infecciones, el estrés, dietas ricas en grasas y la sobre exposición al sol. La relación entre antioxidantes y enfermedades cardiovasculares es hoy una afirmación bien sustentada. Se sabe que es la modificación del llamado "mal colesterol" (LDL-c) la que desempeña un papel fundamental en el inicio y desarrollo de la aterosclerosis. Los antioxidantes bloquean los radicales libres que modifican el llamado mal colesterol, con lo que contribuyen a reducir el riesgo cardiovascular y cerebrovascular. Por otro lado, unos bajos niveles de antioxidantes constituyen un factor de riesgo para ciertos tipos de cáncer y de enfermedades degenerativas.

El puerro es apropiado en la dieta de la embarazada por su contenido en folatos. Esta vitamina asegura el correcto desarrollo del tubo neural del feto, sobre todo en las primeras semanas de gestación. Su deficiencia provoca en el futuro bebé enfermedades como la espina bífida o la anencefalia. Los requerimientos de folatos son superiores también en los niños. Por ello, incluirlos en su dieta habitual es una forma adecuada de prevenir deficiencias.

El puerro es rico en potasio y pobre en sodio, y por tanto diurético, lo que beneficia en hipertensión, hiperuricemia, gota, cálculos renales, retención de líquidos y oliguria. Al aumentar la producción de orina se eliminan líquidos junto ácido úrico, urea, etc.

El consumo excesivo de puerros puede ocasionar flatulencia por su aporte de compuestos de azufre. Por ello, personas con aerofagia o dispepsia pueden no tolerarlos, pero habrá que valorar la tolerancia individual.

Gracias al aceite esencial que forma parte de su composición, el puerro ejerce una suave excitación sobre las glándulas gastrointestinales, lo que facilita el proceso digestivo y estimula el apetito.

El aceite esencial presente en el puerro actúa sobre las vías respiratorias y facilita la expectoración, acción beneficiosa en caso de afecciones respiratorias como catarros y bronquitis. Dicho compuesto puede causar reacciones alérgicas en personas susceptibles que, como es obvio, deberán excluirlos de su dieta
Fuente: Eroski

lunes, 21 de noviembre de 2011

Las comidas de las abuelas

Los abuelos juegan un papel trascendental en la alimentación de sus nietos. Muchos se encargan de darles la merienda, en ocasiones la comida y no es raro que también el desayuno. Al término de la semana laboral, de una u otra forma, han sido los responsables de lo que comen. Si bien las pautas alimentarias las marcan los progenitores, la relación abuelo-nieto es una oportunidad para descubrir el valor de la cocina tradicional y que la sabiduría de las abuelas ponga en práctica la tan aplaudida dieta mediterránea.

Las abuelas han sido, y son, grandes cocineras, además de expertas en economía doméstica. Conocen con precisión y acierto la temporada natural de las verduras y las frutas, de los pescados y las carnes, de las hortalizas y las legumbres. Trasladan toda esta sabiduría a los fogones y son innumerables las recetas que mejor hacen. El sabor de la sopa, las croquetas y las natillas de casa es irrepetible. A estas ventajas hay que sumar la disponibilidad actual de ingredientes en los mercados a precios competitivos. Y lo que antes eran platos de domingo, hoy son la comida del martes.

Pero si en algo yerran las abuelas es en las cantidades de las raciones, en la configuración de los menús y, en ocasiones, en que abusan de algunos ingredientes como la sal y el aceite. Errores de fácil corrección.

Si la abuela es quien se encarga del desayuno, seguro que el cereal de su casa es el pan duro del día anterior. Tostado recupera su ternura y se puede untar con mermeladas caseras, como la de melocotón o la de moras e higos. En ella estará el mérito de que el nieto tome también un zumo de naranja recién exprimido, e incluso, un poco de requesón con miel y dulce de membrillo.

Son propuestas tan sabrosas y naturales, que alejan a los niños del vicio por los dulces procesados cargados de aditivos, que propician el aprendizaje y el gusto pernicioso de los pequeños por los sabores artificiales. Si tienen que preparar el almuerzo, deberían recordar qué les preparaban a sus hijos: pan con chocolate o jamón y, de vez en cuando, embutidos caseros o quesos, también una porción de bizcocho casero, un plátano, una manzana o un par de mandarinas, o una bolsita con mezcla de frutos secos y frutas desecadas. Entonces, siempre tenían buenas razones para no comprar bollos y pasteles industriales. Aún son válidas. Lo mismo sirve para las meriendas.

Las comidas del mediodía son tal vez más susceptibles de error, en las cantidades y en las combinaciones. Pero basta seguir unas sencillas pautas para acertar. Una ración de carne se debe ajustar en cantidad a la edad del niño: entre 50-70 gramos para niños de 4 a 6 años, y no más de 100 g (mejor si son 80 g) en niños mayores de 7 a 11 años. Un plato de 150 gramos de macarrones, legumbres o arroz (peso del alimento ya cocido) está bien y delicioso con salsas, sofritos o condimentos caseros, como la salsa de tomate. Las patatas siempre serán pocas, pero suficientes y no siempre fritas. También se les ofrecerá a los niños patatas asadas en el microondas, que son tan ricas como las fritas.

El brócoli al queso, las espinacas con bechamel, las pencas de acelga con quesito y jamón dulce o las judías verdes con patata son primeros platos que atienden a la presencia de verduras en el menú infantil. Esta ración diaria de verduras se acompañará con una cantidad proporcional de carne o pescado (un filete de ternera, una buena rueda de merluza en salsa o al horno o albóndigas caseras), ración de proteína que no deberá estar presente a diario, sino que se alternará con un rico estofado de legumbres, una paella, fideuá o plato de macarrones.

Tal vez, lo más difícil de interiorizar como hábito es dar por válida una comida confeccionada por un plato único. El arroz, si se acompaña con lentejas u otra legumbre es suficiente; una paella o unos espaguetis a la boloñesa son platos únicos; calamares en su tinta con arroz blanco, sepia con alubias, empanada y puré de manzana o una gran ensalada de pasta con nueces, queso fresco y aceitunas completan casi por sí solos el menú. Solo falta algo de ensalada y fruta de postre. Las natillas, flanes, pasteles y demás repostería casera, una vez por semana, pero no más.

Fuente: EROSKI CONSUMER

jueves, 17 de noviembre de 2011

Consejos para evitar problemas gastrointestinales durante el embarazo


Por: Juliana Martin
Enfermera
Hospital Dr. Negrin (Las Palmas de G.C.)
 Existen múltiples incomodidades relacionadas con los cambios físicos y hormonales que se presentan durante la gestación. Dentro de las más frecuentes se encuentran las molestias gastrointestinales.

La presencia de la hormona progesterona es la responsable de disminuir el tránsito gastrointestinal y el tono del esfínter del esófago, lo que predispone a tener el estómago lleno por más tiempo y a que se ‘devuelva’ la comida por el esófago, produciendo el dolor por reflujo o gastritis.
Estos problemas se presentan entre el 30 y el 80 por ciento de las embarazadas y para aliviarlos es recomendable fraccionar la dieta (en vez de comer 3 veces al día en gran cantidad, se debe comer 5 o 6 en pequeñas cantidades), disminuir el consumo de grasas, café, té, pimienta y alcohol. No comer en la noche y acostarse, como mínimo, dos horas después de la última comida. Levantar la cabecera de la cama puede ayudar.
Entre el 50 y el 90 por ciento de las gestantes presentan náuseas en algún momento del embarazo; entre el 25 y el 55 por ciento, vómito. Estos inconvenientes son más frecuentes durante el primer trimestre, entre la semana 10 y 15 de gestación y, usualmente, mejoran después de la 20.
El estreñimiento es un problema que se puede presentar durante todo el embarazo y también es común entre las madres, debido a la disminución del tránsito intestinal. Las mejores medidas para el manejo de la molestia son el aumento del consumo de líquidos y una dieta con fibra.
A continuación unos consejos prácticos para evitar problemas gastrointestinales en el embarazo:
•Tomar comidas ligeras, frecuentes y poco copiosas.
•Beber mucho e ingerir fibra para evitar el estreñimiento.
•Tomar alimentos secos: pan tostado, galletas... antes de levantarse para evitar náuseas.
•Comer lentamente, masticar despacio.
•No picar entre horas.
•Cocinar con técnicas culinarias sencillas.
•Evitar alimentos grasos y de difícil digestión.
•No tomar cafeína.
•Antojos: Durante el embarazo se pueden experimentar cambios en la apetencias, preferencias y aversiones, que suelen deberse a cambios hormonales. No tienen mayor importancia si no alteran el patrón normal de alimentación y no restringe la ingesta de gran variedad de alimentos.
•Acidez: Evitar grandes volúmenes de comida y hacer más tomas. Comer despacio y no tumbarse después de las comidas.
•Estreñimiento: Beber mucho y tomar mucha fibra son los mejores consejos dietéticos; también es conveniente pasear.

Más información en: http://www.alimentacionyvida.org/

martes, 15 de noviembre de 2011

El mejor colchón para la espalda

Es falsa la creencia de que en los casos de dolencias de espalda el colchón deba ser muy duro. En comparación con un colchón muy duro, uno de firmeza media  mejora la intensidad del dolor y el grado de incapacidad física en mayor número de pacientes. El rango de la escala va de 1 (mayor dureza posible) a 10, de manera que 5,6 equivale a una firmeza intermedia.
 El colchón debe ser firme y recto, en cuanto a que no debe tener la forma de una hamaca, pero debe ser suficientemente mullido como para adaptarse a las curvas de su columna (cifosis y lordosis) un colchón muy duro, como el suelo o una tabla, es tan perjudicial como un colchón excesivamente blando, en el que su columna "flota" sin sujeción.
Un colchón de agua, si su firmeza se ajusta adecuadamente, es aceptable. En todo caso, un buen colchón debe prestar apoyo a toda la columna. Como muestra de ello, al estar acostado, boca arriba ("decúbito supino") con las piernas estiradas, se debe notar que la columna lumbar está apoyada en el colchón, y no forma un arco por encima de él.

También es importante la almohada que se utilice, así  si duerme boca arriba la almohada relativamente fina debe asegurar que la columna cervical forma con la columna dorsal el mismo ángulo que al estar de pie. Si duerme apoyándose sobre un hombro la almohada gruesa o enrollada debe mantener el cuello en el eje de la columna dorsal asegurándose que no caiga ni rote.

Más información en: http://www.espalda.org/

viernes, 11 de noviembre de 2011

Propiedades del calabacín

El calabacín es una hortaliza que pertenece a la misma familia que hortalizas tan comunes como el pepino o la calabaza, o de frutas tales como la sandía y el melón. Existen pruebas de que esta hortaliza ya era consumida por los egipcios y, más tarde, por griegos y romanos. Sin embargo, fueron los árabes quienes extendieron su cultivo por las regiones mediterráneas, donde se convirtió en un alimento de consumo habitual en la Edad Media. En las zonas del norte de Europa, su consumo fue más tardío y no tuvo lugar hasta la II Guerra Mundial. El calabacín es una hortaliza de verano aunque se puede adquirir durante todo el año. Sin embargo, los ejemplares más sabrosos son los que se recogen entre los meses de julio y septiembre. Es una hortaliza que se recolecta tierna, sin haber alcanzado su tamaño definitivo.

El calabacín pertenece a la misma especie que la calabaza. Sin embargo, presenta propiedades nutritivas propias. Su principal componente es el agua, seguido de los hidratos de carbono y pequeñas cantidades de grasa y proteínas. Todo esto, unido a su aporte moderado de fibra, convierte al calabacín en un alimento de bajo aporte calórico, idóneo para incluir en la dieta de personas con exceso de peso.
En relación con su contenido vitamínico, destaca la presencia discreta de folatos, seguido de la vitamina C. También contiene vitaminas del grupo B como B1, B2 y B6, pero en menores cantidades. La calabaza se caracteriza por su alto contenido en beta-carotenos (provitamina A), algo que no ocurre con el calabacín.
Los folatos intervienen en la producción de glóbulos rojos y blancos, en la síntesis del material genético y en la formación de anticuerpos del sistema inmunológico.
En la acelga, el mineral más abundante con diferencia es el potasio. Sin embargo, esta verdura destaca respecto al resto por su mayor contenido en magnesio, sodio (responsable en parte de su marcado sabor), yodo, hierro y calcio, estos dos últimos de peor aprovechamiento que los que proceden de los alimentos de origen animal (lácteos, carnes y pescados).
La vitamina C tiene una acción antioxidante, interviene en la formación de colágeno, huesos, dientes y glóbulos rojos, además de favorecer la absorción del hierro de los alimentos y aumentar la resistencia frente a las infecciones.
En cuanto a su contenido en minerales, el calabacín es una buena fuente de potasio, además de presentar pequeñas cantidades de magnesio, fósforo y hierro.
El potasio es un mineral necesario para la transmisión y generación del impulso nervioso y para la actividad muscular normal. Además, actúa en el equilibrio acuoso dentro y fuera de la célula. El magnesio juega un papel importante en la formación de huesos y dientes, se relaciona con el funcionamiento del intestino, nervios y músculos, mejora la inmunidad y posee un suave efecto laxante.
El calabacín presenta una pequeña cantidad de hierro, pero este mineral apenas se asimila en nuestro cuerpo en comparación con el hierro procedente de los alimentos de origen animal.
Esta hortaliza contiene además unas sustancias denominadas mucílagos que son un tipo de fibra que suaviza y desinflama las mucosas del aparato digestivo.
El calabacín es una hortaliza de bajo aporte calórico gracias a su alto contenido en agua. Además, contiene fibra que ejerce un efecto de saciedad. Por ello se considera un alimento idóneo en dietas de control de peso.
Sin embargo, hay que tener en cuenta que, según el modo en que se preparen los calabacines, su contenido calórico puede variar de forma notable. Por ejemplo, sise fríe el calabacín en vez de hervirlo, asarlo o cocinarlo a la plancha, su valor calórico puede llegar a duplicarse porque es una hortaliza que tiene la capacidad de absorber gran cantidad de aceite.

El calabacín es una hortaliza que posee propiedades emolientes (suavizantes) sobre el aparato digestivo gracias a su contenido en mucílagos, un tipo de fibra que suaviza y desinflama las mucosas del aparato digestivo. Esta propiedad, unida al hecho de que resulta fácil de digerir y con un suave efecto laxante, le convierte en un alimento cuyo consumo se aconseja especialmente a aquellas personas con estómago delicado o problemas digestivos como gastritis o estreñimiento.


Los calabacines son alimentos ricos en potasio y pobres en sodio, lo que les confiere una acción diurética que favorece la eliminación del exceso de líquidos del organismo. Son beneficiosos en caso de hipertensión, hiperuricemia y gota, cálculos renales, en caso de retención de líquidos u oliguria (producción escasa de orina).
Con el aumento de la producción de orina, se eliminan, además de líquidos, sustancias de desecho disueltas en ella como ácido úrico, urea, etc.

Su contenido de fibra le confiere propiedades laxantes. La fibra previene o mejora el estreñimiento, contribuye a reducir las tasas de colesterol en sangre y al buen control de la glucemia (niveles de azúcar en sangre) en las personas que tienen diabetes.

Fuente: Eroski

martes, 8 de noviembre de 2011

Consejos para el dolor de espalda en el embarazo

Es frecuente que durante el embarazo aparezca dolor lumbar o ciática. Generalmente se debe a que la musculatura de la espalda se sobrecarga y se contractura. Entre los factores que contribuyen a que esto ocurra se encuentran la relajación de los músculos abdominales, la falta de potencia de los glúteos, el aumento de peso y el sedentarismo. Lo mejor que se puede hacer para evitarlo es hacer ejercicios e intentar adoptar las posturas adecuadas.
También pueden aparecer dolores de espalda después del parto, especialmente si el esfuerzo muscular ha sido muy grande, si hay una dilatación excesiva de la pelvis o si se produce una luxación del coxis.
Durante el embarazo, hasta un 30% de las mujeres padecen dolor en la zona lumbar, o ciática -dolor referido o irradiado a la pierna-. También es frecuente que el dolor aparezca después del parto.
En la inmensa mayoría de los casos el dolor surge como consecuencia de la contractura de la musculatura de la espalda, que puede causar dolor por varios mecanismos. Una vez que el dolor ha aparecido, y con independencia de los factores que lo desencadenaron, un mecanismo neurológico puede hacer que persista hasta el final del embarazo o también que aparezca dolor referido a la pierna.
Sólo excepcionalmente el dolor es consecuencia de una alteración orgánica de la columna vertebral. Dentro de su rareza, la alteración orgánica que aparece con mayor frecuencia durante el embarazo es la hernia discal y los estudios realizados demuestran que ocurre en menos de uno de cada 10.000 embarazos.
Tras el parto también es frecuente sentir dolor en la zona baja de la espalda. Muchas veces se debe a uno o varios de los mecanismos musculares que se revisan más abajo, pero a veces es provocado por una luxación del coxis.

Las medidas más eficaces para prevenir el dolor de espalda en el embarazo y el parto son:
       1. Evitar el reposo salvo que sea necesario por motivos médicos.
       2. Cumplir las normas de higiene postural.
       3. Hacer ejercicios para entrenar y fortalecer los músculos cuyo funcionamiento depende la espalda.

Algunos autores recomiendan el uso de fajas pélvicas (es decir, no colocadas alrededor de la cintura, sino rodeando las caderas) para ayudar a los glúteos en su función. Aunque de momento no hay estudios que demuestren su eficacia, pueden usarse durante el embarazo o después del parto, cuando el dolor se deba a la afectación de la articulación posterior de la pelvis.
Aunque durante el embarazo no se pueden administrar algunos medicamentos por los efectos perjudiciales que pueden tener para el feto, actualmente existen tratamientos capaces de tratar el dolor de espalda satisfactoriamente. Si el dolor resiste las medidas generales, la intervención neurorreflejoterápica es una opción especialmente indicada.

Para más información: http://www.espalda.org/index.asp

viernes, 4 de noviembre de 2011

La gastroenteritis infantil

Se trata de una inflamación del estómago y los intestinos caracterizada por la presencia de diarrea, que puede acompañarse de otros síntomas como vómitos, fiebre o dolor abdominal. Se denomina gastroenteritis aguda (abreviamente GEA) porque suele comienzar de manera brusca y se cura por si sola en unos días.
La gastroenteritis es muy frecuente en la infancia. En países empobrecidos es una de las principales causas de mortalidad infantil, generalmente en niños desnutridos. En España es excepcional que resulte tan grave, pero sigue siendo causa de muchos ingresos hospitalarios y de pérdidas de días de colegio.

Causas
La gran mayoría de las veces está causada por una infección, que puede ser vírica, bacteriana o, más raramente, por un parásito intestinal. Otras causas menos frecuentes son la ingesta de alimentos en mal estado o infecciones no digestivas (infecciones de orina, otitis, etc.).

Síntomas
El síntoma más característico es la diarrea (deposiciones más blandas o líquidas, frecuentes y abundantes) que puede tener un aspecto muy variable; a veces, las deposiciones se acompañan de mucosidad o incluso sangre. Es frecuente que haya también vómitos, a veces antes de aparecer la diarrea. Otros síntomas comunes son la fiebre o el dolor abdominal en forma de retortijones.

Diagnóstico
La gastroenteritis es una enfermedad de diagnóstico clínico, es decir, se diagnostica simplemente al constatar los típicos síntomas que la definen, sin necesidad de pruebas diagnósticas complementarias. A veces los médicos solicitan una muestra de las heces para hacer un coprocultivo, una prueba que tras unos días permite conocer qué germen es el causante de la diarrea, aunque a veces el resultado es negativo (no crece ningún germen, por lo que no se puede confirmar el diagnóstico). Esta prueba suele pedirse cuando la diarrea se prolonga durante más días de lo habitual o hay dudas en el diagnóstico.

Cuidados
El riesgo principal de las gastroenteritis es la deshidratación, debida a las pérdidas de líquidos y sales minerales por la diarrea. Por eso lo fundamental es ofrecer que el niño beba muchos líquidos para reponer esas pérdidas. Cuando la diarrea es abundante, especialmente en niños pequeños, es recomendable que beban soluciones de rehidratación oral, cuya composición consigue que se absorba mejor el agua y las sales minerales necesarias. Estas soluciones están disponibles en sobres (en cuyo caso hay que ser cuidadoso para prepararlas con el volumen de agua que indique el fabricante) o ya en forma líquida. Deben administrarse con frecuencia, pero sin forzar al niño a tomarlos, dado que si el niño no tiene sed es poco probable que esté deshidratado. Si ha vomitado es mejor ofrecer cantidades pequeñas de cada vez hasta asegurarse de que lo tolera bien.
Si el niño tiene hambre y no vomita puede hacer una dieta prácticamente normal evitando al principio bebidas y alimentos muy azucarados (refrescos, zumo de manzana, pastelería) o muy grasos. Es frecuente que se recomienden dietas astringentes (patata, arroz, zanahoria, plátano, etc.), que pueden ayudar a disminuir el número de deposiciones, pero realmente no son imprescindibles y, en cualquier caso, si se emplean no deben mantenerse más de unos pocos días, pues a la larga una dieta pobre en grasas puede favorecer una diarrea crónica. Los lactantes amamantados deben continuar tomando pecho, y los que tomen biberón pueden seguir usando su fórmula habitual, ofreciendo entre las tomas suero de rehidratación. Salvo indicación de su pediatra no es preciso utilizar fórmulas especiales, dado que a pesar de la diarrea el intestino absorbe la mayor parte de los nutrientes.
En general no suelen hacer falta medicinas, pues las gastroenteritis tienden a curarse por de manera espontánea y todos los fármacos pueden causar efectos secundarios. Los antibióticos sólo son útiles en gastroenteritis de causa bacteriana que se prolongan en exceso, pues también afectan a la flora bacteriana del paciente. Los medicamentos antieméticos (contra los vómitos) tienen una eficacia muy limitada y sólo deben usarse bajo prescripción facultativa. También se usan con cierta frecuencia probióticos, preparados que contienen microorganismos para ayudar a recuperar la flora intestinal, y que puede acortar ligeramente la duración de la diarrea.

Evolución
En niños sanos bien nutridos las gastroenteritis suelen curar en pocos días sin complicaciones. Las deposiciones pueden tardar algo más en normalizarse del todo.
La principal complicación a vigilar es la deshidratación, que sucede si el niño no es capaz de reponer bebiendo los líquidos que pierde; esto ocurre si el niño vomita repetidamente durante varias horas, o si hay una diarrea muy abundante y no se beben líquidos adecuados (suero de rehidratación). Se puede saber que alguien está bien hidratado porque se mantiene contento o produce lágrimas al llorar, orina con regularidad y mantiene la boca y la lengua húmedas. Por contra, si el niño está muy postrado, los labios y la boca están secos, lleva muchas horas sin orinar o tiene los ojos hundidos la deshidratación ya está presente y es necesaria una evaluación médica. Con los bebés de pocos meses de edad hay que ser especialmente cuidadoso, pues pueden deshidratarse en pocas horas.
Otros signos que aconsejan evaluación pediátrica en estos casos es la presencia de sangre en las heces o fiebre alta difícil de controlar.

Prevención
Dado que las gastroenteritis se transmiten fácilmente entre personas deben extremarse durante estos días las medidas de higiene, en especial el lavado de manos frecuente por parte del paciente y los cuidadores.
Existen vacunas frente al rotavirus, el principal virus productor de gastroenteritis, que se administran en forma bebida. Todavía no está incluida en muchos calendarios oficiales de vacunas, pero la Asociación Española de Pediatría recomienda su administración a todos los lactantes durante los primeros meses de vida.

Fuente: Asociación Española de Pediatría

martes, 1 de noviembre de 2011

El poder de los fitonutrientes

Pocas son las personas que ignoran hoy en día que la fruta y la verdura son buenas para la salud. Contienen muchas vitaminas y algunos minerales, y contribuyen a aumentar el aporte de fibra. Estas razones son suficientes para estimularnos a consumir estos alimentos regularmente. Sin embargo, estos aportes nutritivos parecen ser sólo la punta del iceberg, ya que, en cada mordisco a una manzana, en cada bocado de mango y en cada porción de brécol se ocultan otras substancias alimenticias vegetales, o "fitonutrientes", que nos aportan aun más salud y bienestar.
Comprender el papel que los fitonutrientes desempeñan en las plantas nos permitirá saber de qué forma pueden ser útiles para las personas. Los pigmentos naturales verde y rojo intenso del repollo, la lechuga, los tomates y las fresas han evolucionado para favorecer la absorción de los rayos ultravioletas del sol, que sin ellos resultarían dañinos. Los compuestos aromáticos del ajo y la cebolla los protegen contra las infecciones bacterianas y virales; ciertos agentes bloqueadores de enzimas hacen frente a los contaminantes tóxicos.
Los vegetales han desarrollado literalmente cientos de miles de substancias naturalmente fitoprotectoras, o fitonutrientes, que les ayudan a combatir desde las infecciones micóticas hasta las bacterianas y a superar las inclemencias y las presiones de su entorno.
En teoría, al consumir estos alimentos vegetales, debemos adquirir "de segunda mano" algunas de esas propiedades defensivas. Muchos de los fitonutrientes descubiertos por los científicos, como la vitamina C, están dotados de propiedades antioxidantes, con las que contribuyen a combatir los radicales libres. Estos últimos son substancias químicas producidas por el cuerpo humano que, si no se desactivan, pueden desencadenar modificaciones celulares susceptibles de provocar múltiples afecciones, desde problemas cardiacos y cáncer, hasta arrugas o cataratas.
Las primeras hipótesis sobre el potencial de los fitonutrientes para combatir la enfermedad se deben a los investigadores de todo el mundo estudiosos de las pautas que rigen las enfermedades. Sus estudios les llevaron a concluir, por ejemplo, que algún elemento de la dieta japonesa debe contribuir a proteger a las mujeres del cáncer de mama y a los hombres del de próstata.
Una de las diferencias fundamentales entre la dieta japonesa y la europea estriba en la cantidad de productos a base de soja que los primeros ingieren. Por ejemplo, los japoneses consumen habitualmente tofu (queso de brote de soja), lo que explica que la cantidad de estrógenos procedentes de ese vegetal presentes en su sangre es 50 veces superior a la de los europeos. Las investigaciones realizadas en Japón indujeron a los expertos a suponer que el estrógeno de ese vegetal es capaz de bloquear la acción del estrógeno humano; esto explicaría la diferencia de incidencia de casos de cáncer de mama y próstata entre Oriente y Occidente.
La buena noticia es que también muchos de los alimentos que se consumen en toda Europa están repletos de fitonutrientes protectores.

Fuente: Sociedad Española de Nutrición Comunitaria