viernes, 29 de junio de 2012

Los videojuegos, no más de dos horas

Los pediatras aconsejan que los adolescentes no usen los videojuegos durante más de dos horas seguidas al día, ya que esto puede causar adicción a las pantallas.
Cuando el niño alcanza la adolescencia abandona los juguetes clásicos para incorporar otros más sofisticados de estructura electrónica, como ordenadores o videojuegos.“Es precisamente en esta etapa cuando los padres deben estar más pendientes del juego sus hijos y de su contenido.
En este sentido, los juegos electrónicos pueden ayudar a medir las habilidades del jugador y acrecentar la autoestima del niño si se utilizan con mesura. Sin embargo, cuando el niño se desentiende de sus amigos, se desconecta de su familia y se refugia en el mundo de los audiovisuales se puede caer en lo que se denomina como el “botellón electrónico”, es decir, adolescentes que se quedan recluidos en casa para satisfacción de sus padres, pero que pueden estar elaborando una “adicción a las pantallas”.
El principal problema, es que “este enganche exclusivo impide al niño relacionarse con el mundo real que le envuelve, y menores que presentan cierta fragilidad en su personalidad, que son inhibidos, introvertidos e inseguros, pueden llegar a desconectarse del mundo real”.
Pero no todo es negativo en el mundo de los videojuegos, también hay que decir cosas positivas de los de última generación controlados a través de gestos y movimientos que favorecen la práctica de actividad física y el aumento del consumo energético. Asi si este tipo de actividad se realiza a diario y por un período de tiempo de 30 minutos al día, durante la mayoría de los días de la semana, podría resultar equivalente a otras actividades físicas recomendables, como por ejemplo, caminar a paso ligero”. Al promover el ejercicio físico, los expertos recomiendan actividades que resulten divertidas para las personas que las realizan, pues cualquier incremento de la actividad física, sobre todo entre la población sedentaria, es beneficioso para su salud. De este modo, es más fácil conseguir que un número mayor de gente comience a realizar actividad física de forma regular, y además, mantenerla a lo largo del tiempo.

martes, 26 de junio de 2012

Las cataratas


Una catarata es una opacidad del lente (cristalino) del ojo, el cual normalmente es claro y transparente; puede compararse a una ventana que se escarcha con hielo o se "empaña" con vapor.
Existen muchos mitos e ideas equivocadas sobre las cataratas.



Una catarata no es:

-No es una tela o capa que cubre al ojo;
-No es ocasionada por el uso excesivo de los ojos;
-No es un cáncer;
-No se trasmite de un ojo al otro;
-No causa ceguera irreversible.

Tipos de cataratas:

-Catarata relacionada con la edad:  La mayoría de las cataratas se deben al envejecimiento.
-Catarata congénita: Algunos bebés nacen con cataratas o las tienen durante su niñez, por lo general en ambos ojos. Es posible que este tipo de cataratas no afecte la visión. Si lo hace, se debe quitar la catarata.
-Catarata secundaria: Algunas personas con ciertos problemas de salud, como por ejemplo diabetes, tienen mayores probabilidades de desarrollar cataratas. Las cataratas también están asociadas con el uso de corticoides.
-Catarata traumática: Las cataratas pueden aparecer después de una herida o golpe en el ojo de forma inmediata o varios años después.

Fuente: Oculaserperu

viernes, 22 de junio de 2012

Los niños hiperactivos

La hiperactividad es un trastorno de la conducta de los niños, descrito por primera vez en 1902, por Still. Se trata de niños que desarrollan una intensa actividad motora, que se mueven continuamente, sin que toda esta actividad tenga un propósito. Van de un lado para otro, pudiendo comenzar alguna tarea, pero que abandonan rápidamente para comenzar otra, que a su vez, vuelven a dejar inacabada. Esta hiperactividad aumenta cuando están en presencia de otras personas, especialmente con las que no mantienen relaciones frecuentes. Por el contrario, disminuye la actividad cuando están solos.


Perfil de un niño hiperactivo
Estos niños son especialmente problemáticos, poseen un espíritu destructivo, son insensibles a los castigos, inquietos y nerviosos. También son niños difíciles de educar, ya que pocas veces pueden mantener durante mucho tiempo la atención puesta en algo, con lo que suelen tener problemas de rendimiento escolar a pesar de tener un cociente intelectual normal. Son muy impulsivos y desobedientes, no suelen hacer lo que sus padres o maestros les indican, o incluso hacen lo contrario de lo que se les dice. Son muy tercos y obstinados, a la vez que tienen un umbral muy bajo de tolerancia a las frustraciones, con lo que insisten mucho hasta lograr lo que desean. Esto unido a sus estados de ánimos bruscos e intensos y a su temperamento impulsivo y fácilmente excitable, hace que creen frecuentes tensiones en casa o en el colegio. En general, son niños incapaces de estarse quietos en los momentos que es necesario que lo estén. Un niño, que se mueva mucho a la hora del recreo y en momentos de juego, es normal. A estos niños, lo que les ocurre es que no se están quietos en clase o en otras tareas concretas.

Los indicadores de hiperactividad según la edad del niño

- De 0 a 2 años. Descargas clónicas durante el sueño, problemas en el ritmo del sueño y durante la comida, períodos cortos de sueño y despertar sobresaltado, resistencia a los cuidados habituales, reactividad elevada a los estímulos auditivos e irritabilidad.
- De 2 a 3 años. Inmadurez en el lenguaje expresivo, actividad motora excesiva, escasa conciencia de peligro y propensión a sufrir numerosos accidentes.
- De 4 a 5 años. Problemas de adaptación social, desobediencia y dificultades en el seguimiento de normas.
- A partir de 6 años. Impulsividad, déficit de atención, fracaso escolar, comportamientos antisociales y problemas de adaptación social.

martes, 19 de junio de 2012

Los 10 enemigos de la pareja

La televisión

La televisión es un “asesino de amor”, ¡sin duda alguna! Se acabó el cenar delante de la tele. Compartir el momento de la cena con Matías Prats mientras da el telediario no ayuda a mantener la complicidad entre vosotros dos. Por si fuera poco, ver una peli cada noche antes de irse a dormir hace que no os toméis suficiente tiempo para hablaros el uno al otro. ¿La única solución posible? Echar a vuestro enemigo fuera de vuestra vida de pareja. Si preferís no ser tan radicales, poneos de acuerdo para apagar la televisión tres o cuatro días por semana.

Las zapatillas
Ya sea por la televisión o por cualquier otro motivo, el ponerse las zapatillas es sinónimo de no volver a salir de casa hasta el día siguiente. ¿Y aquel restaurante que os gustaba tanto? ¿Habrá cerrado? ¿Y aquellas noches de cine que daban paso a encuentros apasionados entre las sábanas? Ya sólo salís una vez al mes y siempre para ir a casa de amigos... Adiós a los planes de pareja o a las noches románticas. ¡No dejes que se pierda la magia de esas escapadas a dos! Además, con lo que ahora te ahorras de la tele, no tienes excusa.

Las horas extra
¡Se acabó el salir tarde del trabajo! No sólo no te queda tiempo para ti y tu pareja, sino que además llegas cansada e irascible y eso no facilita las cosas. Parece que tu vida se limite al trabajo, eso explicaría que sea tu único tema de conversación. ¡Stop! ¡Empieza por trabajar 8 horas diarias (ni una más)! Llegar más temprano a casa te permitirá olvidar el trabajo y sacar un poquito más de tiempo para dedicárselo a tu pareja. ¡Ojo, pero que no sea para correr a sentarte delante de la tele!

La puerta del baño
Que os conozcáis de sobra el uno al otro no es razón para relajarse y permitírselo todo... Aparca el chándal y la cola de caballo y cuida un poquito más tu aspecto. Es cierto que tu pareja te quiere tal y como eres pero ¿por qué no hacer un pequeño esfuerzo y demostrarle que no te es indiferente la impresión que se lleve de ti?

La desatención
La desatención es otro de los grandes enemigos de la pareja. No se trata de regalarle flores o comprarle un detalle cada dos por tres, sino de algo tan simple como mirarlo. Fijarse en si ha ido a la peluquería o en si lleva unos zapatos nuevos. Y sobre todo, no dudes en hacérselo notar cuando lo encuentras especialmente elegante o cuando te deje impresionada por sus comentarios pertinentes. Porque los halagos son siempre agradables, ¡pero sólo cuando lo que se dice es exactamente lo que se piensa!

Los celos enfermizos
Deja de vigilar a tu pareja o de hacerle un interrogatorio por cualquier tontería. La confianza mútua es la base de una relación. Si dudas de tu pareja, es posible que la agotes haciendo que termine en los brazos de otra persona. Para más información sobre el tema, consulta nuestro artículo ¿Celoso, ¿yo?.

La abstinencia
La vida sexual de la pareja es importante. Aunque con el tiempo, los encuentros son menos apasionados que al principio, ¡no dejes que la llama se apague por completo! Es necesario conservar la fantasía y la imaginación. Reservaos momentos de intimidad, optad por lugares y posiciones nuevas... Si necesitas un poquito de inspiración para alimentar el deseo, no dudes en consultar nuestro Kamasutra.

Los suegros
Por suerte, no todas las familias políticas se parecen a las de las películas. A menudo, las relaciones entre unos y otros son cordiales. El éxito de un buen entendimiento está en no insistir y en saber cuándo es hora de irse cada uno a su casa. No lo obligues a comer con tus padres todos los domingos si sientes que empieza a “saturarse” un poco. Esta regla es válida igualmente para los amigos, compañeros de trabajo, etc.

La ausencia de proyectos en común
Formar una pareja no es solamente afrontar el día a día juntos, sino también pensar en el mañana. Debéis construir proyectos juntos. Tanto proyectos a corto plazo (elegir el lugar de vacaciones, comprar un coche...), como otros más ambiciosos (tener hijos, mudarse a una ciudad más pequeña...). No dudes en hablarle de vuestro futuro y de cómo lo ves tú. ¡Ganaréis en cohesión y en ganas de seguir avanzando... juntos!

El silencio
La falta de diálogo es indudablemente nefasta para la pareja. Como es lógico, a veces viene causada por una falta de tiempo o de atención relacionada con una de las causas ya citadas. Sin embargo, a pesar de haber diálogo, ocurre a veces que ninguno de los dos escucha la opinión del otro. En ese caso, debéis afrontar juntos el problema aprendiendo de nuevo a dialogar y esforzándoos por querer comprenderos mutuamente. En caso necesario, no dudéis en pedir ayuda a un terapeuta.

Fuente: Yahoo

viernes, 15 de junio de 2012

Propiedades del própolis

Uno de cada tres españoles reconoce sufrir afecciones de garganta durante el año, sobre todo en esta época. ¿El motivo? Los cambios bruscos de temperatura que ocasionan daños a la garganta y las cuerdas vocales favoreciendo infecciones y afonías.
Un 12 por ciento de la población reconoce haberse automedicado con antibióticos en el último año para combatir el resfriado. Los expertos advierten de que esta no es la manera de combatir los virus de garganta. Hay remedios más eficaces, como la miel.
Existe una sustancia elaborada por las abejas a partir de productos de origen vegetal para proteger sus colmenas y que actúa como antiséptico, antiviral y antiinflamatorio, que es el própolis, por lo que está indicado para prevenir y tratar procesos infecciosos relacionados con las vías respiratorios.
Para ejercer sus propiedades medicinales, ha de ser controlado y conservado adecuadamente pues su composición puede variar según su origen y durante el proceso de almacenamiento
La utilización de preparados farmacéuticos en forma de cápsulas o jarabe, no solo garantiza su calidad sino que proporciona una forma ideal para una correcta administración, siguiendo las recomendaciones del farmacéutico tal como vienen indicadas en el prospecto que acompaña al preparado.
Un estudio publicado este mes por la Universidad de Ohio (EE UU) en la revista 'Frontiers in Bioscience' confirma, entre otros efectos beneficiosos del própolis, sus propiedades antioxidantes.
En concreto, este producto elaborado por las abejas, contiene hasta 300 componentes naturales y muestra una gran variedad de propiedades biológicas y farmacológicas como antimicrobiano, antioxidante, antiinflamatorio, inmunomodulador, antitumoral, anticanceroso, antiulceroso, hepatoprotector, cardioprotector y neuroprotector.
El própolis se emplea, además, para cuidar las cuerdas vocales, ya que protege esta parte de la garganta de infecciones y de los daños ocasionados por el frío. Se trata de un producto muy utilizado por los profesionales que usan la voz como herramienta de trabajo, como profesores, locutores o cantantes.

Fuente: Yahoo

martes, 12 de junio de 2012

Consejos para llevar una alimentación saludable con nuestros hijos

Para empezar, es fundamental organizar los horarios, con el objetivo de que nuestros hijos tengan cierta rutina, y asocien determinadas horas al momento de la comida. Además, debemos contemplar la importancia de beber líquidos, evitando las bebidas edulcorantes y con cafeína. Lo ideal sería que bebiésemos dos litros de agua. Otro de los alimentos aconsejables para la dieta de los niños, sobre todo durante la comida y la cena, es el pan, preferiblemente el integral.


Una cuestión más a tener en cuenta es evitar el picoteo y el abuso de aperitivos. A los niños y niñas les encantan las chucherias pero debemos tratar de que las consuman lo mínimo posible, y sustituir estos alimentos por otros más sanos. Por ejemplo, introducir algo de fibra o pequeñas cantidades de frutos secos al final de una comida, especialmente durante la mañana, puede ser muy beneficioso. Los alimentos muy salados, los dulces, quesos grasos y cremas de untar, también debemos evitarlos.

La elección del menú puede ser una ardua tarea. A veces, puede que nos cueste inventar o no repetir los platos de comida. Lo importante es que esta sea variada para evitar la rutina y conseguir que nuestros hijos coman sin rechistar.

Otro aspecto importante es no mezclar la carne y el pescado en una misma comida. Lo mejor es seleccionar uno de los dos alimentos, ya que dan lugar a una mala digestión. La fermentación de sus componentes provoca sustancias tóxicas, que al ser absorbidas perjudican a todo el organismo. Esta es una de las causas más importantes de enfermedades. Igualmente, ocasionan un sin número de trastornos digestivos, que intentamos sean aliviados con bicarbonto, medicamentos antiácidos y otros fármacos. Con esta mezcla de alimentos, dañamos el estómago y el intestino y luego intentamos aliviar el dolor y el daño.

Para cocinarlos productos alimenticios es más aconsejable utilizar el vapor, la plancha o los estofados. Este tipo de platos contienen menos grasas, a diferencia de los fritos y los embutidos. También en el momento de cocinar debemos limitar la cantidad de sal porque favorece la hipertensión y la retención de líquidos.

Por otro lado, a veces los niños y niñas suelen comer demasiado deprisa sin masticar y saborear suficientemente la comida. El que nuestros hijos e hijas mastiquen bien antes de tragar es una cuestión que debemos vigilar; lo aconsejable es que se haga unas diez veces, es decir, comer despacio para digerir mucho mejor los alimentos y disfrutar aún más de su sabor.

Además de estos consejos que tienen que ver con la organización de la comida y la selección de los alimentos, podemos tener en cuenta otras pautas tales como no utilizar la comida como una forma de resolver problemas que nada tienen que ver con ella, como el aburrimiento, tensiones, etc. Este tipo de situaciones pueden resolverse con otras medidas, tales como el juego o la comunicación verbal, entre otros. En definitiva, planificando otro tipo de actividades y conductas que encaucen y resuelvan esos conflictos o problemas.

Todas estas recomendaciones pueden y deben combinarse con la práctica de ejercicio físico. A través del deporte niños y niñas pueden adquirir cierta disciplina, aprender a trabajar en equipo, desarrollar habilidades sociales y sentimientos de compañerismo y solidaridad. Y cómo no, además se divierten. Pero esto no es todo, ya que el ejercicio físico les sirve para mantener una vida sana y equilibrada

Fuente: todopapas.com

viernes, 8 de junio de 2012

El desequilibrio ácido-alcalino de los alimentos como fuente de enfermedad

El desequilibrio ácido-alcalino, causa de la enfermedad y el envejecimiento.  "Los gérmenes no son la causa de la enfermedad, sino que buscan su hábitat natural -los tejidos enfermos-, de igual manera que los mosquitos buscan en agua estancada y putrefacta, pero no son la causa de la putrefacción del agua", estas son unas palabras de Rudolph Virchow.  Según esta teoría, las enfermedades no son causadas por virus o bacterias, microbios y gérmenes externos a nuestro organismo, sino que se trata más bien de la descomposición de nuestras células y tejidos, la que atrae a los gérmenes a su medio natural -tejidos en descomposición- provocando males mayores.

¿Pero qué es lo que provoca la descomposición de nuestros tejidos?

Para comprenderlo mejor, vamos a darle primeramente un rápido repaso a cómo funciona la bioquímica del cuerpo. El medio líquido de nuestro organismo es tremendamente sofisticado, transportando cargas y potenciales electroquímicos que afectan al ph del medio. Un ph demasiado ácido o alcalino puede obstaculizar la eficiencia de la química y las funciones del cuerpo. Cuando se da un exceso de acidez, el organismo responde, intentando proteger las células y tejidos sanos, activando cualquiera de los sistemas, en la sangre, linfa, células, pulmones y riñones. Pero a veces el organismo se encuentra sobrecargado por un exceso de acidez, y cuando ya no puede neutralizar de manera eficaz este exceso de ácidos y eliminarlos, éstos quedan depositados en los fluidos extracelulares y las células del tejido conectivo, comprometiendo directamente la integridad celular.
Cuando los ácidos se van acumulando, éstos comienzan a erosionar las venas, arterias, células y tejidos, derivando en una desorganización celular denominada enfermedad degenerativa. Podemos decir que las alteraciones en el ph del organismo crean un medio que favorece que las células sanas degeneren en células enfermas o gérmenes que pasarán a través de varios estados de fermentación. En este proceso se producen nuevos desechos ácidos que aún desequilibran más el ph y llegan a interferir en los biosistemas del cuerpo, dando lugar a diferentes tipos de sintomatologías.

Teniendo en cuenta, pues, que la salud está definida por el equilibrio ácido/alcalino de nuestro organismo, y sus componentes más básicos, los tejidos, las células, etc., nuestro interés principal debería centrarse en mantener este equilibrio, observar las causas que provocan la desestabilización y evitarlas o neutralizarlas convenientemente.

Para ahorrarnos las explicaciones acerca de cómo funcionan los fundamentos del ph, los ácidos y las bases, digamos que en la escala que se baraja para medir el ph del organismo, se considera el 7 como un medio neutral. Los números por debajo del 7 son ácidos, siendo el 0 el más ácido (el 1 correspondería a los jugos gástricos del estómago). Consecuentemente, los números por encima del 7 son alcalinos.

Recordemos una vez más que cuando tiene lugar el desequilibrio del ph producido en los tejidos y fluidos del cuerpo se crea el medio perfecto para que los gérmenes se desarrollen, causando una multitud de síntomas que denominamos equivocadamente enfermedades (dado que la enfermedad real consistiría en esta desestabilización del ph en diferentes áreas de nuestro organismo).  Según Robert O. Young y Shelley Redford Young (que han venido a recuperar en la última década las teorías de una larga lista de investigaciones en esta misma línea), este desequilibrio puede ser producido por diversos factores:
-Los pensamientos y palabras que responden a emociones fuertes.
-Música impactante y estresante.
-Fumar y respirar humos y aire contaminado en general.
-Alimentos ácidos como el cerdo, buey, pollo, pavo, pescado, huevos, lácteos, pan y cereales, café, alcohol, chocolate y frutas dulces como manzanas, naranjas, uvas y piña.

No se trata de prohibir todos estos alimentos mencionados, sino de evitarlos en esas situaciones en las que percibamos un desequilibrio en nuestro organismo, que por lo general suele ser ácido. En cualquier caso, Rober O. Young nos ofrece unas directrices generales en cuanto a los alimentos que deberíamos evitar y, por el contrario, los que se aconseja incluir en la dieta, así como una pirámide guía en nuestra alimentación diaria.

Dada la composición de nuestro organismo, de tendencia al medio ácido, y la de los productos de que nos alimentamos, la principal causa de desequilibrio de nuestro ph radica en la excesiva acidez. Para contrarrestar esta situación, debemos:
-Evitar alimentos ácidos (carnes y derivados animales, incluidos los lácteos, azúcares refinados y pastelería, pistachos, cacahuetes, maíz, azúcar, condimentos como el ketchup y la mayonesa, alcohol, productos enlatados y embutidos, piñas, naranjas y frutas dulces en general, como el mango, uvas, peras, manzanas, etc.)
-Tomar alimentos alcalinos (soja en todas sus variedades, aguacates, zanahorias, alfalfa germinada, pepino, col, apio, espinacas y hojas verdes en general, guisantes, ajo, etc.)
-Evitar azúcares, incluidas frutas dulces, pastelería y pasta (macarrones, espagueti, etc.).
-Hidratación continuada: agua purificada (evitando todo tipo de sodas, alcohol y estimulantes como el café).

De abajo hacia arriba, la pirámide de Robert O. Youngviene definida como sigue:

-Basa tu alimentación en los vegetales.
-Seguidamente, toma abundantes granos germinados y legumbres, lo que supone una buena fuente de magnesio y minerales.
-Semillas y nueces (las almendras son especialmente una buena fuente de calcio, vitamina E, etc.)
-Aceites ácidos esenciales, como omega 3 y omega 6 (aceite de linaza, de oliva, etc.)
-Frutas poco dulces y granos (el aguacate es una buena fuente de energía).

Alimentos a evitar.
-Elimina la no-comida basura: conservas, grasas animales, sal, azúcar refinado, carbohidratos refinados (frutas dulces), etc.
-No te pases con la fruta dulce (excepto el limón o la lima; un vaso de agua purificada con unas gotas de limón por la noche, antes de acostarte, tiene un excelente efecto detoxificador).
-Evita la carne de cerdo, de buey, de pollo, los huevos, productos lácteos y todos los derivados de la carne. -Evita los productos muertos y busca los productos vivos.
-Desecha los granos y patatas almacenadas en la despensa durante largo tiempo.
-Evita los condimentos, el alcohol, la cafeína.
-Evita los cacahuetes y el maíz, medio fácil para los hongos.
-Evita el aceite calentado y la comida calentada en microondas.

Los alimentos que no deben faltar son:
-Vegetales de hojas oscuras verdes y amarillas (una potente fuente de clorofila, vitaminas y minerales, fibras, encimas, fitonutrientes, etc.).
-Granos germinados, como la alfalfa o la soja germinada.
-Carbohidratos vegetales, como las zanahorias, patatas, calabaza, boniatos, etc.
-Legumbres y granos que no hayan estado largo tiempo almacenados.
-Soja.
-Agua, agua y más agua, pero que sea limpia, purificada.

Fuente: http://www.crecejoven.com/

martes, 5 de junio de 2012

Enseñar a los niños para que no actúen como unos acosadores

Descubrir que su hijo se ha metido en problemas por meterse con alguien o que se le tacha de acosador puede ser preocupante y sobrecogedor. Aunque resulte difícil asumir esta noticia, es importante abordar el problema inmediatamente. Tanto si el acoso es físico como si es verbal, en caso de no detenerse, podría derivar en un comportamiento antisocial más agresivo e interferir con el aprendizaje de su hijo en la escuela y con su capacidad de hacer amistades y mantenerlas.

Los niños acosan por muchas razones. Algunos acosan porque se sienten inseguros. Meterse con alguien que parece emocionalmente o físicamente más débil proporciona un sentimiento de ser más importante, de ser más admirado o de ejercer un mayor control. En otros casos, los niños acosan a otros simplemente porque no saben que meterse con otros niños que son diferentes por su talla, aspecto, raza o religión es un comportamiento inaceptable.

En algunos casos, el acoso es parte de un patrón de comportamiento desafiante o agresivo. Probablemente estos niños necesitan aprender a manejar la ira, el dolor, la frustración y otras emociones fuertes. Puede que no tengan las habilidades necesarias para colaborar con otros. El asesoramiento terapéutico por parte de un profesional a menudo les ayuda a aprender a procesar sus sentimientos, a refrenar el comportamiento y a mejorar sus habilidades sociales.

Algunos niños que acosan a sus compañeros en la escuela o en otros lugares están copiando el comportamiento que ven en su casa. Los niños que están expuestos a interacciones agresivas y crueles en la familia a menudo aprenden a tratar a los demás de la misma manera. Y los niños que son víctimas de las burlas aprenden que el acoso puede servirles para controlar a otros niños que perciben como débiles.

¿Cómo ayudarles?

Haga saber a su hijo que el acoso es inaceptable y que si mantiene ese comportamiento, va a tener serias consecuencias en casa, la escuela y la comunidad.

Intente entender las razones que hay detrás del comportamiento de su hijo. En algunos casos, los niños acosan a otros porque tienen dificultades para manejar emociones fuertes como la ira, la frustración y la inseguridad. En otros casos, los niños no han aprendido maneras de resolver los conflictos y entender las diferencias cooperando con los demás.

Asegúrese de que:

Se toma seriamente el acoso. Haga entender a sus hijos que usted no tolerará el acoso en casa ni en ninguna otra parte. Establezca normas sobre el acoso y cúmplalas. Si castiga a sus hijos negándoles algún privilegio, asegúrese de que sea algo que tenga sentido. Por ejemplo, si su hijo acosa a otros niños mediante correo electrónico, mensajes de texto o redes sociales de Internet, retírele por un tiempo el privilegio de usar el teléfono o el ordenador. Si su hijo actúa de manera agresiva en casa, con los hermanos u otras personas, ponga freno a este comportamiento. Enséñele maneras más apropiadas (y no violentas) de reaccionar, como marcharse.

Enseñe a los niños a tratar a otros con respeto y amabilidad. Enseñe a su hijo que es incorrecto ridiculizar las diferencias (p. ej., de raza, religión, aspecto, necesidades especiales, sexo y nivel económico) e intente inculcarle un sentimiento de empatía hacia los que son diferentes. Considere la posibilidad de participar en algún grupo de la comunidad donde su hijo pueda relacionarse con niños que sean diferentes.

Investigue sobre la vida social de su hijo. Intente descubrir qué factores pueden estar influyendo en el comportamiento de su hijo en el entorno de la escuela (o en cualquier lugar donde esté produciéndose el acoso). Hable con los padres de los amigos y compañeros de su hijo, con profesores, tutores y directores de la escuela. ¿Hay otros niños que también acosan? ¿Cómo son los amigos de su hijo? ¿Qué tipo de presiones tienen que enfrentar los niños en la escuela? Hable con sus hijos de estas relaciones y sobre las presiones a las que tienen que adaptarse. Haga que participen en actividades fuera de la escuela para que puedan conocer a otros niños y desarrollar nuevas amistades.

Fomente un comportamiento adecuado. El refuerzo positivo puede ser más poderoso que la disciplina negativa. Aprecie los momentos en que sus hijos se porten bien; y cuando reaccionen a las situaciones de manera constructiva o positiva, hágaselo notar y elógielos por ello.

Sea un buen ejemplo. Reflexione sobre la manera en que usted habla delante de sus hijos y cómo maneja los conflictos y problemas. Si usted se comporta de manera agresiva —con sus hijos o delante de ellos—, es muy probable que ellos sigan su ejemplo. Trate de señalar lo positivo en vez de lo negativo. Y cuando surjan conflictos en su vida, reconozca con franqueza su frustración y la manera en que enfrenta sus sentimientos.

Empezar en casa

Cuando esté buscando qué es lo que puede estar influyendo en el comportamiento de su hijo, observe primero lo que está ocurriendo en casa. Los niños que conviven con gritos, insultos, desprecios, críticas severas y expresiones físicas de ira por parte de un hermano, uno de los padres o un cuidador pueden actuar de esa manera en otros lugares.

Es natural —y habitual— que los niños se peleen con sus hermanos en casa. Y a menos que exista un riesgo de violencia física, es preferible no involucrarse. Pero controle los insultos y los enfrentamientos físicos, y hable de vez en cuando con cada uno de ellos sobre lo que es aceptable y lo que no.

Es importante que también esté atento a su propio comportamiento. Observe la manera en que habla a sus hijos y cómo reacciona cuando siente emociones fuertes cuando ellos están presentes. Habrá situaciones que requerirán disciplina y una crítica constructiva. Pero tenga cuidado de que esto no derive en insultos y acusaciones. Si no le gusta el comportamiento de su hijo, hágale notar que es el comportamiento lo que le gustaría que su hijo cambiase, y que confía en que puede hacerlo.

Si su familia está atravesando algún acontecimiento vital estresante que usted sienta que puede haber contribuido al comportamiento de su hijo, busque ayuda en la escuela o en su comunidad. Puede pedir ayuda a consejeros escolares, religiosos, terapeutas o su médico.

Para ayudar a su hijo a dejar de acosar, hable con los profesores, consejeros escolares y otro personal de la escuela que pueda ayudarle a identificar las situaciones que conducen al acoso y proporcionarle ayuda.

Su pediatra también podría ayudarle. Si su hijo tiene un historial de disputas, comportamiento desafiante o dificultades para controlar la ira, considere la posibilidad de solicitar una evaluación por parte de un terapeuta o un profesional de psicología del comportamiento.

Aunque puede ser difícil y frustrante ayudar a los niños a dejar de acosar, recuerde que el comportamiento incorrecto no cesará por sí solo. Piense en su deseo de que su hijo salga adelante y sea feliz en la escuela, en el trabajo y con sus relaciones, y tenga presente que frenar el comportamiento acosador es la manera de avanzar hacia esos objetivos.

Fuente: KidsHealth

viernes, 1 de junio de 2012

Remedios naturales contra la ansiedad

La ansiedad es sobre todo una reacción de miedo. El miedo por sí mismo es muy útil y perfectamente natural, el problema sobreviene cuando no hay una razón racional para sentir esa angustia. Para nuestros antepasados huir cuando venía un tigre a comérselos era una reacción perfectamente lógica, pero si no hay ningún tigre ¿porqué salimos corriendo? La reacción de alarma, en ese caso es excesiva y prepara al organismo para enfrentarse ante un peligro que no existe, convirtiéndose en algo perjudicial. De esta manera, el pulso y la respiración se aceleran, la transpiración se dispara y se produce tensión muscular. Todos estos síntomas, cuando se producen frecuentemente producen las diversas formas de ansiedad.

Entre sus síntomas, tenemos los siguientes:

• Insomnio, sueño inquieto, despertar fácil

• Mareos,temblor del cuerpo

• Respiraciónacortada

• Incapacidadde mantenerse quieto en un sitio

• Tensión,irritabilidad, preocupación, desesperación

• Incapacidadde pensar con claridad

• Las mujeres pueden experimentar aumento de los síntomas premenstruales y cambios en el ciclo menstrual

• Frecuencia respiratoria y cardiaca aumentada

• Palpitacion fuertes

• Nudo en la garganta, boca seca

• Tensiónen el pecho, calambres intestinales

• Sensación de hormigueo de las extremidades, contracción muscular

Existen algunos remedios populares que pueden ser utilizados para combatir la ansiedad en situaciones comunes. Sin embargo, los casos graves deben ser atendidos por un médico.

-La valeriana es uno de estos remedios para combatir la ansiedad. Se debe tomar una taza de la infusión de siete a quince gramos de raíz de valeriana para medio litro de agua antes de dormir

-También se puede tomar una infusión de tilo la cual se puede elaborar antes de dormir.

-Otro remedio es la pasiflora (conocida también como Flor dela Pasión) es una planta conocida por sus efectos calmantes naturales. Combinada con bálsamo de limón y lavanda (tónico natural del sistema nervioso), se obtiene un remedio muy potente a la hora de aliviar la ansiedad y el pánico

-Por último, otro es mezclar, en un recipiente, 5 gotas de esencia de lavanda, 4 gotas de esencia de mandarina y 5 gotas de neroli azahar o flores de naranjo y luego agregar 2 cucharadas de aceite de joroba. Con esta preparación se da masajes en el plexo solar (abdomen), y a lo largo de la columna vertebral con el fin de disminuir la ansiedad. A esta misma mezcla se puede agregar 2 cucharadas de sal, diluir en una jarra de 1 litro de agua caliente y colocar en la bañera para un baño de por lo menos 15 minutos.

También podemos darles varias recomendaciones generales que ayudan a combatirla.

• Escuchar música suave puede ayudar a reducir la ansiedad.

• Caminar hasta algún parque cercano. Elegir un árbol grande y fuerte y abrazarse a él durante cinco minutos. La poderosa oleada de energía que recibirá en ese momento le «pondrá las pilas» y reducirá la ansiedad.

• Conversar con un familiar o amigo para disipar la tensión.

• Descansar bien (si se puede, hacer siestas durante el día).

• Aprender técnicas de relajación y meditación.

• Tomar vacaciones en lugares tranquilos como montañas o campos..

• No concurrir a lugares ruidosos o con exceso de personas.

• Caminar en áreas abiertas como parques, playas, campos, etc., y hacer con frecuencia ejercicios como natación o bicicleta.

En cuanto a la alimentación que debe tener una persona que sufre de ansiedad, se recomienda lo siguiente:

• Mantener un buen balance de azúcar en sangre y evitar los azúcares refinados (dulces, pastas, pan blanco, tortillas, popusas, arepas). Éstas deben ser reemplazadas por carbohidratos compuestos como el pan integral o negro.

• Evitar tomar bebidas con cafeína (café, sodas, té negro), chocolate o bebidas alcohólicas.

• Consumir frutas frescas y vegetales como: melocotones, espárragos, brócoli, brown rice, frutas secas, ajo, vegetales de hojas verdes, legumbres, productos de soya y yogurt.

• Comer pescado como el salmón

Fuente: remediospopulares.com